La pureza del color blanco hace que cualquier estancia tenga una luminosidad y claridad que no es comparable a ningún otro color. Plantar en los jardines flores blancas nos ayudará a conseguir un espacio agradable y tranquilo en el que poder descansar.
Las flores de color blanco son muy elegantes. Aportan un punto de sofisticación si se las escoge para crear ramos con los que decorar jarrones. En los jardines dan sensación de paz
La margarita o Chrysanthemun leaucanthemum. De la familia de las asteráceas, proviene del centro y norte de Europa. Son flores muy conocidas por su sencillez y belleza. Suelen tener pétalos blancos alrededor de un centro amarillo, que en realidad está formado por muchas florecillas diminutas.

La orquídea es una planta que está de moda y es muy empleada por interioristas para decorar distintos ambientes. Su nombre en latín es orchidaceae. Les gusta la luz brillante pero indirecta, ambientes húmedos y temperaturas estables. Su floración puede durar varias semanas o incluso meses si se cuidan bien.

La campanilla o Galanthus nivalis cuenta con pequeñas con hojas simples y flor en forma de trompeta. Es una planta bulbosa y perenne, que se propaga lentamente formando alfombras de flores.

La cistus albidus o jara blanca crece en climas secos y cálidos ricos en cal. Es un arbusto mediterráneo muy característico, conocido por su resistencia y por sus bonitas flores de tonos entre blanco, rosa pálido y lila claro. Son grandes y arrugadas, con un aspecto de papel fino.

La rosa Pascali es una de las variedades de rosas blancas más apreciadas, especialmente en el mundo de la floricultura por su elegancia y calidad. Grandes, de pétalos perfectamente formados, con un blanco puro muy luminoso que a menudo tiene un ligero toque crema en el centro.

La dalia es originaria de México y no llegó a Europa hasta el año 1780. Es una flor espectacular y muy popular por su variedad de formas, colores y tamaños. Es una planta tuberosa que se ha convertido en un símbolo de la diversidad y belleza de las flores.

Tener una zantedeschia, también conocida como lirio de agua o una cala en tu jardín es aportarle cierta elegancia o sofisticación. De hecho su nombre común proviene del griego y significa bonito. Le gustan los lugares húmedos y con sombra parcial.

Las hippeastrum proceden de Argentina y Brasil. Pertenecen a la familia de las amarilidáceas. Grandes, llamativas y en forma de trompeta, que pueden presentarse en una gran variedad de colores y combinaciones, como rojo, rosa, naranja… y por supuesto, blanco.

Mi flor favorita es la hortensia (Hydrangea). Aunque me gusta en todos los colores, el blanco es mi debilidad. Dato curioso: el color de las hortensias depende del pH del suelo; azules si es ácido y rosas si es alcalino. Sin embargo, con las blancas no ocurre porque carecen de los pigmentos que reaccionan con el aluminio presente en el suelo para producir azul o rosa.

Por último el clavel. Se trata de una planta herbácea perteneciente a la familia de las Caryophyllaceae (Dianthus caryophyllus) que requiere abundante riego y buena tierra.

