¿Quién dijo que durante el invierno no podemos salir al jardín? Si lo acondicionas de manera adecuada, podrás pasar las tardes, noches y mañanas que quieras disfrutando del misterioso y encantador paisaje de invierno. En este post te proporcionamos algunas ideas para que puedas disfrutar del exterior en invierno, ya sea un jardín, un patio o una terraza, durante las épocas más frías del año.
1. Acristalar la pérgola del jardín
Acristalar la pérgola es una de las formas más elegantes y prácticas de aprovechar el espacio exterior incluso en pleno invierno: permite mantener el calor, bloquea el viento y la lluvia, y crea una especie de salón adicional lleno de luz natural.
Con la estructura cerrada, puedes disfrutar del exterior sin pasar frío, leer, comer o relajarte como si estuvieras dentro, pero con la sensación de estar al aire libre. Así podrás pasar todo el tiempo que te apetezca en tu jardín disfrutando de las noches invernales.

2. Disfrutar de la piscina en invierno
Cuando bajan las temperaturas, disfrutar de la piscina es posible si se adapta con una cubierta, un sistema de climatización o incluso un cerramiento que mantenga el agua templada. Así, nadar en invierno se convierte en un plan delicioso, tanto para relajarse como para hacer deporte, evitando el choque térmico y creando un ambiente casi de spa sin salir de casa.
Atempera el agua de tu piscina con agua caliente para que puedas bañarte en los días más helados y a la hora que desees del día. Otra de forma de proteger tu piscina de las bajas temperaturas es poner una resistente cubierta de cristal, que pueda ser plegable, para que la proteja de las peores inclemencias del tiempo.

3. Un spa al aire libre
Montar un spa al aire libre puede transformar cualquier jardín o terraza en un refugio de bienestar. Basta con instalar un jacuzzi, una bañera de hidromasaje o incluso una ducha caliente exterior. Con el agua a 37ºC, ya puede estar nevando o haber temperaturas bajo cero, que tú podrás disfrutar en bañador de una experiencia única.
Rodearlo de plantas, luces suaves y algún cerramiento ligero hará que la experiencia sea aún más íntima y cálida, perfecta para desconectar del ritmo diario incluso en los días más fríos.

4. Sentarse al aire libre para disfrutar del exterior en invierno
Para que el mobiliario exterior siga siendo cómodo en invierno, conviene añadir textiles cálidos como mantas de lana, cojines afelpados y alfombras gruesas que aporten textura y retengan el calor. También funcionan muy bien los muebles de materiales naturales como madera o ratán, ya que transmiten una sensación más acogedora y combinan con cualquier estilo.
En las noches donde no haga excesivamente frío, puedes incluso utilizar el mismo mobiliario de exterior que usas durante el verano para pasar una tarde hablando a la intemperie, pero complementado con mantas o almohadones de materiales y colores cálidos para darle una mayor calidez a este entorno.

5. Estufas para combatir el frío
Las estufas móviles son una solución práctica y flexible para calentar el exterior, ya que puedes moverlas según necesites, adaptarlas a distintos espacios y guardarlas fácilmente cuando no las uses.
Su presencia hará tus ratos o estancias en el exterior mucho más confortables para que puedas estar en cualquier parte del jardín tomando algo. Son perfectas para disfrutar de comidas, reuniones o momentos de relax sin preocuparte por el frío, y permiten calentar zonas concretas sin grandes instalaciones.

6. Toldos y lonas de invierno
Si dispones de un patio interior al aire libre en una zona de tu casa puedes ponerle un toldo o una lona y disfrutar cualquier comida o cena disfrutando del aire puro del exterior y de la naturaleza invernal. ¡Incluso, también puedes animarte a una barbacoa invernal!
Montar un comedor exterior invernal es tan fácil como elegir una mesa resistente, proteger la zona con cortinas térmicas, y añadir fuentes de calor como estufas o mantas térmicas para las sillas. De esta forma, las comidas al aire libre siguen siendo un plan encantador, con ese toque rústico y cálido que tanto apetece en los meses fríos.

7. Al calor de una chimenea
Puedes instalar una chimenea exterior moderna y de fácil combustión para poder hacer al aire libre cualquier comida o permanecer afuera con un calor tan hogareño. Una chimenea exterior no solo aporta calor, sino también un ambiente mágico que convierte cualquier terraza o jardín en un rincón acogedor.
Además de ser un elemento decorativo muy atractivo, se convierte en el punto de encuentro perfecto para conversaciones largas, bebidas calientes y noches de invierno bajo las estrellas.

8. ¿Calor eléctrico o a gas?
Actualmente, los sistemas modernos como las lámparas eléctricas vía infrarrojos y los sistemas de calefacción a gas pueden hacer totalmente natural la estancia en los jardines durante el invierno e incluso se podría organizar una especie de guateque o fiesta invernal.
La calefacción a gas es una opción eficiente para mantener templadas grandes superficies al aire libre, ofreciendo un calor constante y regulable. Es ideal para quienes buscan una solución duradera, potente y preparada para resistir las inclemencias del clima sin perder capacidad calorífica.

9. Acristalar la terraza para disfrutar del exterior en invierno
Tu terraza es otro lugar que puedes acondicionar adecuadamente para disfrutar del invierno. Un acristalamiento doble para terrazas te permitirá hacer las cenas que quieras. Los cerramientos para terrazas permiten convertir ese espacio exterior en una zona protegida donde poder estar cómodamente en cualquier estación del año.
Además de mantener la temperatura, aíslan del viento, la lluvia y el ruido, creando una estancia extra que se integra con la vivienda y que puedes decorar y usar como un verdadero salón exterior

10. Vestidos para disfrutar el exterior en invierno
Siempre puedes salir con tus guantes, tus botas, tu gorro y tu bufanda y disfrutar del exterior en invierno construyendo muñecos de nieve. Para hacerlo sin pasar frío, lo ideal es vestirse por capas: una base térmica, una prenda intermedia calentita y un abrigo que proteja del viento.
Completa el look con bufanda, gorro y guantes, y apuesta por materiales como lana, forro polar o plumón, que mantienen el calor sin renunciar al estilo.

