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10 preguntas sobre el arquitecto que hará la reforma de tu casa

Si el objetivo es llevar a cabo una reforma exitosa, se ha de contar con el arquitecto más adecuado.

Reformar una vivienda implica varias ventajas destacadas para su propietario, como poder obtener una mejor distribución y un mayor aprovechamiento del espacio. Dada la actual coyuntura económica, además, el precio de estas obras resulta mucho más competitivo que hace unos años, por lo que los dueños de los inmuebles pueden beneficiarse de estos proyectos tanto si se trata de su residencia como si el inmueble es para la inversión.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que si el objetivo es llevar a cabo una reforma exitosa se ha de contar con el arquitecto más adecuado para cada procedimiento concreto. Es por ello que a continuación analizamos cuáles son las diez preguntas que todo cliente ha de hacerse sobre el arquitecto de su reforma.

  1. ¿Qué habilidades debe tener?

Se han de tener referencias previas en torno a este profesional, las cuales se pueden obtener fácilmente a través de Internet o de contactos personales. Del mismo modo, como indica el arquitecto José Luis Dorado, del estudio Intra Arquitectos, se debe observar “si el arquitecto maneja diferentes tipologías de materiales y soluciones, pues siempre tenderá a ser más abierto y capaz para resolver cualquier propuesta”. En paralelo, agrega que también es positivo que el cliente visite al arquitecto en su propio estudio y este le muestre algunos trabajos realizados, así como la metodología y las herramientas de las que dispone y emplea para resolverlos.

En este sentido, el arquitecto Alfredo Aracil asegura que en estos encuentros el cliente ha de ir “con la idea de que acude a un profesional que se considera capaz de dar una solución a las obras que va a acometer”, por lo que deberá tener en cuenta que este presente tanto habilidades para el diseño como habilidades técnicas “de carácter constructivo, así como las relativas a todas las instalaciones necesarias para la obra. Por su parte, Javier Verdugo, responsable de comunicación de CM4 Arquitectos, sintetiza en dos las habilidades que debe presentar este profesional: versatilidad y actualización, ya que las mismas le servirán “para orquestar y gestionara a personas, empresas y organismos muy diferentes en cada etapa de la reforma”.

  1. ¿Es importante su estilo?

La especialización de estos profesionales y el alto grado de competencia que existe en su sector ha hecho que muchos arquitectos posean un estilo propio, que en muchas ocasiones se quiere imponer al cliente. Para evitar este problema, desde Intra Arquitectos recomiendan que se compruebe “que el arquitecto es capaz de desarrollar otros estilos con la mayor soltura posible”. De la misma opinión se muestra Aracil, quien agrega que, aunque cada arquitecto se encuentra más cómodo en un estilo determinado, “debemos dar respuesta al estilo que el cliente requiere”.

No obstante, desde CM4 Arquitectos afirman que la posesión de un estilo propio por parte del arquitecto no ha de convertirse en un obstáculo, pues si bien el cliente “es quien tiene que decidir sobre su reforma y estilo”, al contar con un arquitecto que está especializado en un determinado estilo “indudablemente tendrá más herramientas con las que trabajar”.

  1. ¿Qué actitud debe tener?

El arquitecto de una reforma se debe caracterizar por saber escuchar al cliente y por analizar las propuestas que este hace. Una actitud a la que se ha de sumar, desde el punto de vista de Dorado, la voluntad “de ofrecer al cliente su opinión y la mejor solución para resolver el proyecto” bajo su punto de vista y experiencia. “El arquitecto debe dar al cliente su opinión más sincera sobre todas las cuestiones y plantearle las mejores alternativas, haciéndole ver las cosas positivas que estas le pueden reportar”, añade.

Asimismo, Verdugo hace hincapié en que el arquitecto debe tener una actitud “totalmente abierta y flexible” a los proyectos que le llegan por parte de los clientes, puesto que la misma le facilita mostrarle soluciones que él podría no haber pensado, las cuales le ayuden y guíen “para encontrar el proyecto que mejor se adapte a sus necesidades”.

  1. ¿Debe importarle el ahorro energético?

El arquitecto responsable del proyecto no solo ha de estar concienciado a cerca del ahorro energético, sino también formado para alcanzarlo a través de las obras de reforma y rehabilitación. En esta línea, desde Intra Arquitectos explican que siempre es bueno que este profesional le plantee al cliente “soluciones para mejorar la eficiencia energética”, teniendo en cuenta tanto el gasto económico que las mismas puedan suponer, como las posibilidades constructivas que ofrece la edificación.

En paralelo, Verdugo matiza que existe una normativa al respecto, la cual limita las emisiones de una vivienda y define unas características constructivas mínimas que debe cumplir, por lo que el arquitecto de una reforma “debe tener en cuenta un criterio de ahorro energético en el diseño”. Sin embargo, considera que donde “realmente” el arquitecto debe tener en cuenta la importancia de la preservación de la energía es en la propuesta formal que realice al cliente, por lo que aconseja que este constate si acude “a orientaciones y elementos que beneficien el ahorro, además de que utilice la tecnología como apoyo al diseño”.

  1. ¿Qué calendario debe plantear?

Todo proyecto de reforma tiene que quedar recogido en un plazo de ejecución concreto, que desde el punto de vista de Aracil vendrá determinado “por las necesidades del cliente y acordado previamente con él”. Del mismo modo, Verdugo aclara que es beneficioso para ambas partes la firma de un contrato previo en el que quede recogida formalmente la propuesta con los plazos que la misma conlleva, desde la firma hasta la culminación de la obra. “Desgraciadamente el sector se ha visto perjudicado por una mala imagen de poca seriedad y compromiso, por lo que establecer un contrato es una forma de poner sobre la mesa las condiciones del servicio y llegar a un acuerdo”, aclara.

  1. ¿Debe calcular los sobrecostes?

Para el portavoz de CM4 Arquitectos, el responsable de la reforma debe estar atento y ser sincero respecto a los posibles sobrecostes que se deriven de una reforma, incluyéndolos en su presupuesto. “Pueden existir elementos imposibles de prever antes de ejecutar una obra” los cuales, al encontrarse ocultos “no podían ser detectados, por lo que se tendrá que realizar una previsión y ser lo más cauto posible”, añade Verdugo.

De hecho, insiste en que llegado este momento el cliente “debe saber que está contratando realmente a un profesional y estudiar bien las ofertas”, porque un presupuesto a priori más elevado puede convertirse en una cantidad que al final de la obra sea menor, puesto que incluía muchas más partidas y previsiones que otros presupuestos.

  1. ¿Cómo presupuesta su proyecto?

En su proyecto, el arquitecto incluirá, desglosadas, el conjunto de actuaciones que son necesarias para llevar a cabo la reforma de la vivienda del cliente. Así, Vergara explica que este documento debe incluir “una descripción de cada actuación, un precio y una medida” que, sumados, den el coste total de la obra. En este sentido, asegura que “es muy importante que el cliente estudie bien cada presupuesto y no preste atención solo a la cifra final”. Para comparar ofertas es necesario que lo que cada una incluya los mismos servicios.

Por su parte, Dorado asegura que, a la hora de hacer su reforma, el cliente tiene dos opciones. De un lado, puede realizar un contrato llave en mano “por un coste total de la obra en base a unas calidades establecidas en el presupuesto”. De otro, un contrato por partidas, “en el que se fijan los precios individualmente”. No obstante, desde este estudio de arquitectura insisten en que en uno u otro caso “se suelen fijar unos plazos para realizar los pagos”, por lo que el cliente deberá ingresar las cantidades pertinentes, bien cuando en la obra se hayan alcanzado unos hitos prefijados, bien con una determinada periodicidad acordada previamente.

  1. ¿Cómo debe enfrentarse a la comunidad?

Uno de los puntos más conflictos de una reforma son las consecuencias que esta genera en el vecindario. Es por ello que el arquitecto responsable de la misma debe prever y gestionar eficientemente las molestias de ruido y polvo que se desprendan de las obras. Así, Dorado matiza que es el trasiego de materiales y escombros a través del ascensor y núcleo de escaleras los que pueden suponer la mayor fuente de conflictos, por lo que aconseja utilizar “un elevador colocado en la fachada” o una trompa para la bajada de escombros “que evite en mayor medida estos problemas”.

  1. ¿Qué relación debe mantener conmigo?

La realización de una reforma en una vivienda se puede prolongar en el tiempo, motivo por el que el arquitecto tiene que mantener una relación determinada con el cliente. La misma, avanza Aracil, debe ser “muy estrecha” y se debe sustentar en el trato directo con el cliente. Una opinión que comparte Dorado, para quien el trato que ofrezca el arquitecto con el cliente debe ser “directo y fluido durante todo el proceso”. De hecho, declara que cualquier cambio o mejora que se pueda presentar ha de ser consultada con el cliente, que no obstante debe “estar pendiente de la misma y revisarla periódicamente”.

  1. ¿Es posible romper la relación?

La relación contractual que supone un proyecto de reforma en la vivienda puede diluirse por cualquiera de las partes afectadas en la misma. En este sentido, Dorado explica que son diversos los motivos por los que esta relación se rompe, entre los cuales destacan los “dados por causas de fuerza mayor, desacuerdos en la forma de trabajar, en el trato, el incumplimiento de los pagos establecidos o los compromisos adquiridos previamente”. No obstante, desde CM4 Arquitectos aseguran que para que esto se lleve a cabo de manera oficial “habrá que atender a lo establecido en el contrato previamente”, procedimiento de la misma manera que si la obra estuviese finalizada. Esto es: certificando las actuaciones que el arquitecto ha llevado a cabo hasta la fecha.

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