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10 salones con grandes ventanales

Para que un salón tenga luz natural es esencial que esté bien orientado y que cuente con ventanas. Si estas son de tamaño XXL, entonces estaríamos hablando de habitaciones donde el sol es un elemento decorativo más. Ser agraciado con esta iluminación de serie dará más amplitud al espacio, con independencia de los colores que uses. Con el fin de preservar la intimidad del interior, estos grandes ventanales están equipados con persianas o estores que suelen estar automatizados.

Por otro lado, cuando se planifica la decoración de un espacio como este es perfectamente normal que surjan dudas sobre dónde colocar las diferentes zonas que lo componen, tales como el comedor y el espacio de tertulia. Te proponemos un recorrido a través de diez ejemplos de salones con grandes ventanales. De este modo, analizando las diferentes propuestas y estudiando sus fallos y sus aciertos, tendremos más claro cómo acertar.

Los salones con grandes ventanales tiene una extraordinaria cualidad: dejan pasar la luz a raudales. Otra gran ventaja son las vistas del exterior, que resultan muy despejadas

1. Con vistas al jardín – Muchos salones tienen ventanales que actúan de puerta de acceso al parterre exterior. En tales casos, hay que ser cuidadoso con la continuidad. En esta imagen, la comunicación con el interior es perfecta gracias a las plantas.

2. Demasiado contraste – Un estilo muy clásico donde predominen los colores y complementos marinos quizá no se lleve tan bien con la naturaleza. Por otro lado, si el salón está en la planta baja, los cuarterones restan visibilidad. Esta perfilería es más recomendable en habitaciones superiores, sobre todo, si se tiene miedo a las alturas.

3. Intimidad cero – Probablemente, las cuatro paredes de este salón son ventanales de suelo a techo. Un salón así solo es recomendable en zonas muy aisladas y con sistema de seguridad. Aunque la decoración es muy acertada al combinar colores tierra y materiales naturales, las persianas no existen y la privacidad es nula.

4. Un mirada al mar – El blanco y los tejidos livianos son todo un acierto, ya que sirven de elementos de unión con el agua, que proporciona frescura. Delante del ventanal se ha colocado una zona de reuniones distendidas, justo al lado del bar que hay a la derecha. Un punto de encuentro perfecto para debatir con vistas a la costa.

5. Terraza urbana – Si el piso está en la gran ciudad y al asomarse al exterior observamos el skyline, podemos dejar entrar a las maderas más oscuras y al acero. Las líneas modernas van en consonancia con los rascacielos. Además, la televisión y el sofá se han colocado perpendiculares a la entrada de luz, evitando deslumbramientos.

6. Ubicación de las zonas – Para comer se necesita luz, así que el comedor tiene la prioridad a la hora de distribuir el espacio más cercano a los ventanales. Para la zona de tertulia no importa que haya cierta penumbra, dado que lo más que haremos será ver la televisión o charlar. Si hay que leer un libro, usaremos una luz puntual artificial.

7. Toques vibrantes – La misma cuestión de antes pero con otro ejemplo. Si en la imagen anterior los tonos que dominaban eran los neutros y tierras, en el ambiente bajo estas líneas se ha optado por colores llamativos. No hay más que ver el chevron multicolor de la alfombra, la butaca azul de terciopelo o el puf metalizado.

8. Comedor mal ubicado – He aquí un ejemplo de lo que no se debe hacer. Aunque no tengo manera de saber cómo es el resto de la estancia, sé que la mesa y las sillas deberían estar más cerca de los ventanales. Se podría haber colocado el tresillo más hacia delante para ubicar el comedor justo a la espalda.

9. Todo integrado – Si en un mismo espacio coinciden comedor, cocina y salón, el primero y la segunda deberán competir por la luz natural. En este caso el comedor está muy cerca de la ventana y los fogones están a continuación. Quizá sería más lógico haberlos situado donde está la zona con el sofá y la mesa de centro.

10. De espaldas a la luz – Es una pena que unas vistas tan bonitas no sean disfrutadas siempre que haya ocasión. Ubicar un sofá paralelo al ventanal bloquea la entrada del luz y, lo que es peor, es un obstáculo si este cerramiento conecta con el jardín de la vivienda. Una idea totalmente descartada.

¿Tienes un salón con grandes ventanales? Sería fantástico conocer los trucos que empleas para sacarle el máximo partido a esta ventaja arquitectónica. ¡Atrévete a comentar!

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