8 formas de ahorrar dinero mientras vives de alquiler

Convertirse en propietario es, para la mayoría del común de los mortales, un proyecto de vida. Sin embargo, el mercado inmobiliario y las propias circunstancias personales pueden complicar la tarea haciendo del arrendamiento una alternativa habitacional factible, al menos, durante una temporada. Aunque no es una afirmación muy popular, lo cierto es que ahorrar dinero mientras vives de alquiler es posible.

Conseguirlo depende, en buena medida, de tener un buen plan. Dicho de otro modo, fijar tus objetivos y definir la estrategia para conquistarlos será fundamental. No obstante, incluso si no tienes una hoja de ruta clara, hay muchas formas de ahorrar compatibles con el pago de tu renta y aquí tienes algunas que puedes empezar a practicar ya mismo.

1. Elige un lugar asequible para vivir

No es ningún secreto que cada ciudad es un mundo e, incluso dentro de una misma localidad, las diferencias de precios entre unos y otros barrios pueden ser abismales. Por eso, una de las mejores maneras de ahorrar es elegir bien dónde vivir. No se trata de irte al extrarradio y tener que invertir tres horas en ir y venir del trabajo. La idea es encontrar un barrio que satisfaga tus necesidades, aunque tengas que renunciar a ciertas características o no esté tan de moda, pero que se ajuste a tu bolsillo y tus planes de ahorro.

2. Negociar el alquiler para ahorrar

La ley de la oferta y la demanda marca el mercado del alquiler. Sin embargo, como arrendatario también puedes jugar tus cartas y tratar de ahorrar dinero mientras vives de alquiler negociando, por ejemplo, un descuento en el precio. Los propietarios buscan tranquilidad y solvencia en sus inquilinos de modo que, si eres capaz de garantizar ambas cuestiones, puede que partas de una posición de ventaja.

Además de acreditar tu estabilidad laboral o recursos, puedes añadir algún que otro ‘extra’ a tu perfil de inquilino. Proponer el pago de un año de renta por adelantado, hacerse cargo del mantenimiento de la vivienda o asumir un seguro de impagos del alquiler, por ejemplo, son algunas bazas que pueden hacerte ganar posiciones. Con ello puede que obtengas un mejor precio del alquiler y, en consecuencia, mejores tu capacidad de ahorro.

3. Un presupuesto mensual ajustado

Más allá de conseguir un buen precio de alquiler es fundamental tener las cuentas claras. Debes tener muy claro qué porcentaje de tus ingresos puedes destinar a la vivienda y, para eso, deberás echar números. Comida, ocio, facturas, imprevistos… Analiza y revisa cada partida mensualmente para tener claro de dónde puedes recortar o cómo empezar a hacerlo. Algo tan sencillo como comer de táper en lugar de ir a un restaurante los días de oficina, por ejemplo, o aprovechar las ofertas y descuentos del supermercado a la hora de hacer la compra puede suponer un notable ahorro a final de mes.

4. Comparte gastos para gastar menos

Todo un clásico a la hora de ahorrar dinero mientras vives de alquiler es compartir gastos. Pero si la idea de compartir piso no te seduce demasiado, existen alternativas. Para empezar, está bien organizar fiestas o cenas con amigos o familiares en casa pero pagar ‘a escote’ -teniendo en cuenta que tú pondrás la casa- es una buena manera de no descuadrar tu presupuesto mensual.

También puedes compartir otros gastos que nada tienen que ver con la vivienda. ¿Vas en coche a trabajar, por ejemplo? Aprovecha para proponérselo a algún compañero y pagar los trayectos a medias. A final de mes, y con los precios de la gasolina por las nubes,  agradecerás la aportación.

5. Suministros en el punto de mira

Además de pagar el alquiler, la vida independiente implica toda una serie de gastos añadidos entre los que los suministros tienen un peso capital. Ahorrar en cosas como la luz, la calefacción o el agua no es solo un compromiso con la sostenibilidad y el cuidado del planeta. Revisar tus facturas, contratar lo que realmente necesitas o cambiar hábitos para mejorar tu consumo energético te ayudará ahorrar: ducharte en lugar de bañarte, apagar las luces al salir de la habitación, ponerte un jersey en lugar de encender la calefacción, etc.

6. Practica un gasto consciente

Focalizar hacia dónde quieres encaminar tus pasos o, lo que es lo mismo, practicar un gasto consciente es otra de las formas de ahorrar dinero mientras vives de alquiler. En este caso la clave está en tener muy claros tus objetivos vitales y saber qué estás dispuesto a hacer para conseguirlos. De este modo alinearás tus gastos con lo que realmente te hace feliz evitando una fuga de capitales que te desvíe de tus objetivos reales.

7. Agudiza el ingenio

La mejor manera de ahorrar es no gastar. No obstante, cuando no queda otro remedio, hay que buscar fórmulas que te permitan minimizar tus gastos y aumentar tu cuenta de ahorro. Internet ha abierto un universo de posibilidades en este sentido, empezando por la multitud de aplicaciones de compraventa de artículos de segunda mano que puedes encontrar en buen estado. Y si eres tú el que tiene artículos que no usas, ¿a qué esperas para venderlos?

8. Compromiso firme con el ahorro

De poco servirá que pongas en práctica todas estas estrategias para ahorrar dinero mientras vives de alquiler si tu compromiso no es firme. Tómate el ahorro como un gasto más y págate a principios de mes. De este modo convertirás la rutina en un hábito y, una vez adquirido, podrás practicarlo a futuro viendo cómo el esfuerzo merece la pena.

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