Búnkeres de lujo: ¿te atreverías a vivir bajo tierra?

La pandemia, la guerra de Ucrania y el terrible terremoto de Turquía y Siria. Estos tres acontecimientos son ejemplos de algo que se conoce como shocking events, es decir, sucesos de un impacto enorme a escala mundial y que nos afectan emocionalmente. Hasta hace relativamente poco, este tipo de acontecimientos eran tan imprevistos como escasos, produciéndose cada varias décadas. En cambio ahora, estos tres ejemplos, han tenido lugar en menos de tres años.

La conclusión es que el mundo es un entorno cada vez más imprevisible y con consecuencias cada vez más globales.  Ante este escenario, personas con mucho dinero han empezado a invertir en refugios subterráneos de alto standing, es decir, en espacios de alta protección preparados para, en caso de emergencia, seguir con una vida más o menos normal y sin renunciar a ninguna de las comodidades actuales.

Los refugios o búnkeres de lujo suelen aprovechar antiguas instalaciones subterráneas, pero también pueden partir de cero. Estos espacios son reformados o excavados y equipados con tecnologías de última generación. Se instalan sistemas de filtración de aire, equipos de depuración de agua, generadores de energía y sistemas de comunicación para garantizar que los ocupantes tengan todo lo que necesitan para sobrevivir durante un periodo prolongado. En muchos casos, la supervivencia en estas condiciones se extiende más allá de los cinco años.

Vamos a entrar a algunos de los refugios más grandes y lujosos del mundo.

Seguridad por dos millones de euros

Jena es una ciudad alemana de poco más de 100.000 habitantes. A unos tres kilómetros al sur hay una pequeña colina que, en su interior, esconde uno de los refugios más grandes y lujosos del mundo. Son 283.000 m2 completamente cerrados y con un sistema de túneles de 5 km que permite acceder a las zonas comunes o a los 34 apartamentos privados que hay en su interior y que pueden personalizarse como si se tratara de un yate de lujo.

Estos apartamentos tienen una superficie de 232 m2 para familias que quieran tener un espacio seguro a prueba de bombas nucleares, meteoritos, pandemias o cualquier otra catástrofe imaginable.

El complejo también cuenta con:

  • Piscina
  • Gimnasio
  • Capilla
  • Cine
  • Bar

El material promocional afirma que los ocupantes pueden permanecer más de cinco años en el recinto sin necesidad de salir al exterior.

¿El precio? Dos millones de euros. Pero también se pueden conseguir espacios compartidos a partir de 35.000 euros por persona.

El más lujoso del mundo está en Praga

Vivos Europe One no es el búnker más lujoso del mundo. Para encontrarlo nos tenemos que desplazar unos cientos de kilómetros en dirección a Praga. Allí, y en un sitio secreto e indeterminado, está The Oppidum. Se trata de un complejo desarrollado por una compañía suiza y reservado a 7 familias con un nivel de prestaciones difícil de imaginar. Los apartamentos incluyen spa, gimnasio, bodega, teatro, sala de juegos, galería de arte, consultorio médico y todo lo necesario para pasar hasta diez años bajo tierra.

Los precios de los apartamentos no se han publicado nunca, pero no cuesta imaginar que no estará al alcance de muchos.

También hay búnkeres en España

La residencia del presidente del Gobierno de España también cuenta con un búnker subterráneo. Por motivos de seguridad no hay mucha información al respecto, pero se sabe que ocupa unos 7.500 metros cuadrados repartidos en tres plantas que pueden dar cobijo a hasta 200 personas. A pesar de que no hay fotografías, quienes lo han visto aseguran que cuenta con un quirófano y una armería, entre otras dependencias.

Existen más búnkeres construidos en España, aunque no se pueden considerar lujosos. El mayor está junto a la base aérea de Torrejón de Ardoz y puede albergar a hasta 600 personas.

Cuidar la salud mental

Alfredo Muñoz es uno de los arquitectos emergentes de más prestigio en nuestro país. En su estudio ABIBOO han empezado a diseñar viviendas subterráneas que se están construyendo en Carolina del Sur, Estados Unidos.

Estos búnkeres, llamados DBX, son completamente autosuficientes y cuidan especialmente los detalles que permitan mantener la salud emocional de sus inquilinos. Esto incluye cultivos hidropónicos, luz muy parecida a la natural y duchas de aire esterilizante.

Lo más interesante es que de la experiencia de este proyecto ha salido otro aún mayor: la construcción de una futura colonia en Marte, que está diseñando junto a un equipo de científicos. Si la humanidad coloniza el planeta rojo, vivirá en casas made in Spain.

El negocio del miedo

En algunos países el miedo es un potentísimo argumento de venta para el sector inmobiliario. Sistemas de alta seguridad, habitaciones del pánico o los propios búnkeres son algunos ejemplos claros de un negocio claramente a la alza.

Solo en los Estados Unidos, las empresas que construyen o venden búnkeres mueven 11.500 millones de dólares anuales y tienen un crecimiento de negocio superior al 8% cada año.

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