buscar vivienda en verano

7 razones por las que buscar vivienda en verano es una buena idea

Los clientes solicitan concentrar en una misma tarde dos o tres visitas.

El verano es una época muy fructífera para buscar vivienda en venta porque cambian las dinámicas del mercado y aparecen oportunidades interesantes. Contrariamente a la idea de que el mercado se paraliza en verano, España registró 64.730 compraventas de vivienda en julio de 2025, el mejor dato para ese mes de toda la serie histórica, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Incluso en agosto se alcanzaron 47.697 operaciones, una cifra que confirma que buscar vivienda en verano es una gran idea porque la actividad continúa siendo elevada.

1. Al buscar vivienda en verano, tendrás mayor disponibilidad horaria

El verano suele coincidir con el momento del año en que los compradores cuentan con vacaciones y, por tanto, con una mayor disponibilidad horaria para realizar visitas a los inmuebles que les interesan. Este tiempo añadido, señala Carlos Smerdou, consejero delegado de Foro Consultores, explica que los clientes “puedan patearse más las zonas” en las que se ubican las viviendas que les interesan.

De hecho, las personas que buscan vivienda en verano coinciden, según Jesús Duque, vicepresidente de Alfa Inmobiliaria, con el perfil del comprador “más decidido”, que ha realizado previamente una labor de estudio de precios y, en muchos casos, ha solucionado con una entidad bancaria la financiación de la propiedad.

“Los clientes que compran en verano se han dado un plazo máximo de tiempo de tres meses para tomar la decisión». Jesús Duque, de Alfa Inmobiliaria.

En algunos casos, algunos compradores incluso tienen la fecha límite para la firma de la vivienda en los primeros días de septiembre porque «tienen la intención de poder empezar el nuevo curso instalados en la nueva vivienda”, reitera Duque.

2. Comprar en verano es igual a más tranquilidad para tomar la decisión

La decisión de comprar una vivienda suele generar bastante estrés en los clientes. Por este motivo, Duque insiste en que el verano, al contar estos con más tranquilidad, se sitúa como la época del año en la que “más fácilmente gestionable” es realizar esta operación. Este comportamiento responde, desde su punto de vista, a que en el verano “los días parecen más largos y es más fácil observar las cualidades de la vivienda”.

Por su parte, Ángel Matarranz, agente asociado de Re/Max Urbe, sostiene que en verano “influye más el estado de ánimo” que presentan los compradores, debido tanto a “estar o no de vacaciones, como del mayor número de horas de luz, las ganas de salir o el buen tiempo”. Así, advierte de que la búsqueda de una vivienda y la compra posterior de la misma, “son en buena parte emocionales”, sobre todo al tratarse de “un hogar y no de una mera decisión de inversión”.

3. La oferta suele subir porque los propietarios cuentan también con más tiempo libre

Otra de las distinciones del verano con respecto al resto de las estaciones del año en materia de compraventa de una vivienda se encuentra en el ritmo de visitas a viviendas que llevan a cabo los clientes. En el primer caso, sostienen desde Alfa Inmobiliaria, “los clientes solicitan concentrar en una misma tarde dos o tres visitas”, una tendencia que no se produce durante el resto del año.

“El proceso de búsqueda de una vivienda, si no se hace con criterio, puede ser ilusionante al principio, agotador entre medias e incluso frustrante a medio y largo plazo”. Ángel Matarranz, de Re/Max Urbe.

Este comportamiento, para Matarranz, “no ha de ser necesariamente bueno o malo” pero sí resulta “útil” a la hora de analizar cómo dicha modalidad de visita “aumenta las posibilidades de comprar una vivienda” e, incluso, “de tomar una decisión”.

4. La tipología de la vivienda influye: se buscan más chalets

El verano también se caracteriza por facilitar las visitas de determinados tipos de viviendas, especialmente aquellas que contienen servicios prestados únicamente en esta época del año. En este sentido, desde Re/Max aseguran que el periodo estival “es más propicio” para sacar al mercado y explotar comercialmente “chalets con pacerla, jardín, piscina o los áticos con bonitas terrazas, bajos con jardín privado y urbanizaciones con excelentes zonas comunes y deportivas”.

Esta valoración es compartida por Smerdou, quien asevera que durante los meses de verano los clientes tienen la posibilidad “de percibir el funcionamiento real” de dichas instalaciones. Por su parte, Duque subraya el rol de la piscina en la búsqueda de una vivienda en verano, pues afirma que este elemento “es un plus que juega muy a favor de la vivienda” en algunos casos “más que otros servicios, como el parking o el portero físico”.

5. En la costa, buscar vivienda en verano es lo más habitual

La época estival se erige como un factor de motivación crucial a la hora de buscar vivienda en la costa. No obstante, Smerdou sostiene que si bien “es mejor para ver la oferta” conviene que los clientes esperen a la temporada baja para comprar, pues “hay menos afluencia de interesados y esto permite tener mayor capacidad de negociación frente al propietario”.

«En esta época del año es cuando más oferta de vivienda en la cosa sale al mercado, y se puede ver de todo”. Carlos Smerdou, de Foro Consultores.

Por su parte, Duque adelanta que en verano “se produce aproximadamente el 50% de las ventas destinadas a segunda residencia” ya que “en muchos casos” las familias optan “por adquirir una vivienda para su disfrute personal y quieren hacerlo antes o durante el verano” para así poder comenzar a disfrutar de sus vacaciones.

6. Es interesante negociar con más vehemencia al buscar una vivienda en verano

En paralelo, la existencia de un mercado competitivo, especialmente en los meses estivales, se erige como otra motivación para que los compradores se decanten por buscar y comprar vivienda durante esta época del año.

Así, para Matarranz durante los meses de verano se produce un aumento de la demanda que propicia un incremento de la oferta, que coincide con un auge “de la urgencia en la venta en la mayoría de los casos”, pues la intención de los propietarios suele ser “cerrar las transacciones a lo sumo en septiembre, si no pueden hacerlo antes”.

En esta línea, desde Alfa Inmobiliaria hacen hincapié en que el aumento de la oferta de vivienda en venta en verano responde a que los propietarios “temen que su vivienda se queme estando en el mercado dos o tres meses”. Así, insisten en que los compradores tengan en cuenta estos inmuebles pues “corresponden a propietarios especialmente interesados en vender” y en la gran parte de los casos se corresponden con las viviendas “más favorables para negociar”.

7. La situación de los tipos de interés podría variar a corto plazo

Finalmente, y acotando la búsqueda de vivienda a este verano, otro de los factores motivadores para los clientes son los tipos de interés. El incremento de 0,25 puntos en junio de 2026 por parte del Banco Central Europeo rompió una tendencia a la estabilidad, debido a las presiones en la inflación y los costes energéticos derivados de la crisis geopolítica en Oriente Medio.

Los expertos aconsejan a los clientes que se decanten por materializar las operaciones de compraventa en las próximas semanas. No sabemos si habrá más subidas por parte de la institución europea a partir de septiembre, y esta incertidumbre hace que ahora sea un momento adecuado para comprar, antes de que las hipotecas varíen sus condiciones.

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