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Calendario fiscal para inmobiliarios: Toma nota de estas fechas

En la planificación de todo negocio hay varias cuestiones que son claves. El público al que te diriges, el servicio o bien que comercializas o desarrollas, la estrategia que seguirás… Pero más allá de los objetivos o herramientas que emplees para alcanzarlos hay un capítulo que no puedes descuidar: la fiscalidad. Es dentro del planteamiento económico de tu inmobiliaria en el que debes tener gravadas a fuego ciertas fechas y modelos de impuestos que te permitirán mantener una relación cordial con la Agencia Tributaria o, lo que es lo mismo, no tener problemas con Hacienda.

Lo que se conoce como calendario fiscal no es otra cosa que la recopilación de las fechas clave que todo contribuyente debe tener presentes para cumplir con el fisco. En él aparecen recogidos desde la campaña de la renta para particulares hasta los tributos con los que deben cumplir PYMES, autónomos y empresas.

La fiscalidad de los autónomos

Emprender un negocio es toda una aventura. En muchas ocasiones, la actividad comienza con uno mismo, es decir, lanzándose al universo autónomo. Tras la aparente sencillez de la puesta en marcha de la actividad se esconden en realidad toda una serie de detalles y requisitos que conviene conocer. Entre todos ellos la fiscalidad ocupa un lugar destacado, en concreto, el IRPF y el IVA, al que habría que añadir las cotizaciones a la Seguridad Social. Pero vayamos por partes.

Antes de empezar con tu negocio inmobiliario como autónomo debes estar dado de alta. Y no solo en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos de la Seguridad Social. Debes comenzar el proceso en la Agencia Tributaria, donde deberás indicar el epígrafe de tu actividad así como el lugar donde la realizarás al darte de alta en censo de actividades económicas (IAE).

Calendario e impuestos

Como autónomo al frente de un negocio inmobiliario deberás presentar ante la administración los modelos tributarios correspondientes al Impuesto de la Renta Sobre las Personas Físicas (IRPF) y el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). Debes tener presente que el año fiscal se divide en cuatro trimestres:

    • Primer trimestre: Del 1 de enero al 31 de marzo.
    • Segundo trimestre: Del 1 de abril al 30 junio.
    • Tercer trimestre: Del 1 de julio al 30 de septiembre.
    • Cuarto trimestre: Del 1 de octubre al 31 de diciembre.

No obstante, es importante aclarar que los trimestres fiscales difieren del período en el que puedes presentar la documentación correspondiente. Una vez concluidos los trimestres se abren los correspondientes plazos de presentación que, salvo en el caso del cuarto trimestre -cuya documentación puede presentarse entre el 1 y el 31 de enero del año siguiente al cierre del ejercicio- comprenden hasta el día 20 del mes siguiente al del trimestre de referencia:

    • Primer trimestre: Del 1 de abril al 20 de abril.
    • Segundo trimestre: Del 1 de julio al 20 de julio.
    • Tercer trimestre: Del 1 de octubre al 20 de octubre.
    • Cuarto trimestre: Del 1 de enero al 31 de enero.

Modelos tributarios

Junto al calendario y los principales tributos debes tener claros qué modelos debes presentar. Aunque no todos los profesionales deben presentar todos los modelos, conviene estar familiarizados con ellos. Los modelos trimestrales más habituales son los siguientes:

  • Modelo 111: corresponde a las retenciones de trabajadores o profesionales que hayas contratado.
  • Modelo 115: se relaciona con las retenciones vinculadas al alquiler del local donde se desarrollas la actividad profesional.
  • Modelo 130: se utiliza para realizar pagos fraccionados de IRPF en el régimen de estimación directa
  • Modelo 131: se emplea para pagos fraccionados de IRPF en el régimen de estimación objetiva.
  • Modelo 303: se utiliza para reportar la diferencia entre el IVA repercutido y el IVA soportado o, lo que es lo mismo, es la liquidación trimestral del IVA.

Junto a estos modelos que deben presentarse cada tres meses y con carácter anual -generalmente entre el 1 y el 30 de enero-, existen otros modelos que debes presentar a modo de resúmenes. Entre los más habituales está el modelo 100, referido a la declaración de la renta para autónomos (debe ser presentado entre los meses de abril y junio).

El modelo 180, por su parte, consiste en un resumen informativo del modelo 115, mientras que el modelo 190 es un resumen informativo del modelo 111. El modelo 347 se utiliza como un informe para declarar todas las operaciones con clientes y proveedores que superen un umbral determinado. Por último, el modelo 390 actúa como un resumen informativo del modelo 303, abarcando la diferencia entre el IVA repercutido y el IVA soportado en actividades comerciales.

Otros tributos para negocios inmobiliarios

Si bien es cierto que la figura del autónomo es frecuente en el mundo inmobiliario, tampoco es extraño que este tipo de negocios esté gestionado por PYMES. Siendo así, el calendario fiscal incluye otros impuestos como el modelo 200, en el que se informa sobre todos los ingresos y gastos deducibles.

El modelo 347 también entraría en esta categoría. En este caso, están obligados a presentarlo cualquier trabajador autónomo o empresa. No obstante, la obligación queda vinculada a que realicen transacciones con terceros en España por un valor superior a los 3.005,06 euros anuales.  Si se realizan operaciones intracomunitarias también hay que presentar los modelos 349 y 309. En todo caso, siempre puedes consultar el calendario fiscal oficial de la Agencia Tributaria para estar al día de cuáles son los modelos que debes presentar en cada momento.

Cómo cumplir con los impuestos sin ‘morir’ en el intento

Ser diligente con el capítulo económico de tu inmobiliaria o un auténtico as de las finanzas puede ayudarte a mantener las cuentas de tu negocio claras. Pero más allá de tu mayor o menor pericia con los números, hay varias recomendaciones que puedes llevar a la práctica para evitar sorpresas desagradables.

Ten claro el calendario fiscal

No son la fecha del cumpleaños de tu hijo o la de tu aniversario. Sin embargo, los días en los que debes abonar los impuestos asociados a la actividad de tu negocio inmobiliario tienen la importancia suficiente como para que los recuerdes. Entre otras cosas porque no cumplir con los plazos estipulados por la Agencia Tributaria puede llevar implícito el pago de sanciones o recargos innecesarios en los tributos.

¿Eres de los que olvida con facilidad citas importantes? Entonces tal vez te resulte de gran ayuda configurar recordatorios en tu teléfono o calendario electrónico cuando se acerque el momento de pagar. Establecer alarmas con suficiente antelación te ayudará a recordar las obligaciones tributarias minimizando así el riesgo de sanciones, aunque también puedes domiciliar los pagos de impuestos recurrentes para garantizar que harás el pago de manera puntual y sin preocupaciones.

La organización documental es clave

Tan importante como tener claras las fechas de los impuestos que debes abonar es tener preparada toda la documentación que tienes que presentar. Cada tributo requiere su propio modelo pero, al margen del formulario que hay que llevar ante la administración, puede que debas hacer acopio de otros papeles.

Procura tener todas tus facturas perfectamente ordenadas. Y no solo eso. También es debes tener localizado cualquier comprobante de ingresos y gastos asociados a tu actividad o cualquier otro documento sensible de tributar.

Asesoramiento experto 

La legislación fiscal suele estar sujeta a cambios con mayor o menor frecuencia. Mantenerte informado sobre las actualizaciones o modificaciones que afectan a tu actividad es clave. De hecho, resulta especialmente importante cuando estas afectan al calendario fiscal y el pago de impuestos.

Aunque si no quieres dejar nada al azar, tampoco está de más contratar el asesoramiento de un profesional. Un experto puede proporcionarte orientación personalizada, asegurarse de que estás cumpliendo con todas las obligaciones y mantenerte al tanto de cualquier cambio relevante en la normativa tributaria.

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