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Casas pasivas: esto es todo lo que pueden ofrecer

Las casas pasivas irrumpieron hace unos años en el mercado residencial español y poco a poco se están haciendo un hueco entre los clientes. Sus máximas aúnan la sostenibilidad, la eficiencia y el ahorro, en sus diferentes versiones.

Sin embargo, este concepto arquitectónico va más allá y ofrece múltiples ventajas a sus usuarios, tanto en términos económicos como en términos vitales. Descubre todos los aspectos de los que puedes beneficiarte si te decantas por vivir en una de ellas.

Rentabilidad económica

Para valorar la rentabilidad económica de una casa pasiva tienes que pensar en el largo plazo. De entrada, este tipo de residencias suelen tener un coste medio más elevado que una vivienda convencional, aunque todo dependerá del tipo de inmueble en el que hayas pensado vivir.

A pesar de este desequilibrio inicial, las casas pasivas se erigen como una apuesta inteligente, si lo que buscas es amortizar y revalorizar el inmueble. Decimos esto porque estas construcciones utilizan materiales con los que el retorno de la inversión se produce rápidamente. Así, ese sobrecoste al que tendrás que hacer frente de inicio será compensado en poco tiempo. Y lo que es mejor: te beneficiarás de su revalorización en el caso de que decidas cambiar de residencia y desprenderte de ella.

Menor consumo

El consumo de energía de las casas pasivas es mucho menor que el de las viviendas convencionales. Este es un rasgo que distingue a esta tipología de inmuebles, el cual puede llegar a ser incluso nulo. ¿El motivo de ello? Su construcción, ya que la base de estas casas con los elementos aislantes y la incorporación a ellas de un sistema de producción basado en las energías renovables.

El resultado de ambos componentes es un menor consumo energético, tanto en gas como en electricidad. De ahí que las casas pasivas sean sinónimo de ahorro monetario para las familias, pues las facturas de la calefacción y de la luz, aire acondicionado incluido, se ven reducidas notablemente.

Respeto por el medio ambiente

En nuestro país, los edificios son los responsables del 40% de las emisiones de los gases de efecto invernadero. Las casas pasivas intentan romper este fenómeno e ir aportando su granito de arena al cuidado del medio ambiente.

En concreto, las casas pasivas son capaces actualmente de reducir las emisiones de CO2 hasta en un 90% de los casos. Pero se espera que en un futuro no muy lejano esta tipología arquitectónica de viviendas registren una ausencia total de este tipo de emisiones. Todo ello dependerá del ritmo de descarbonización que presenten las fuentes de energía.

Menor dependencia eléctrica

Uno de los puntos fuertes de las casas pasivas es que se trata de inmuebles que registran una menor dependencia del sistema eléctrico. El motivo de ello es el circuito de aislamiento con el que cuentan, que facilita a sus habitantes contar dentro de su hogar con una temperatura constante y adecuada a sus necesidades.

A su vez, la falta de dependencia eléctrica también es consecuencia del alto aprovechamiento de la energía solar que caracteriza a las viviendas pasivas. Por eso, si te interesa este tipo de arquitectura y te decantas por invertir en ellas, contarás con una mayor tranquilidad a la hora de asegurar este suministro.

Mejor calidad del aire

La presencia de sustancias concentradas determinan la calidad del aire que respiramos. Este factor es importante para la sociedad en general y especialmente relevante para aquellas personas que sufren alguna patología asociada a los pulmones, colectivo que cada vez integran más ciudadanos.

En el caso de las viviendas pasivas, estas casas facilitan a sus residentes una mejor calidad del aire que otras construcciones tradicionales, pues incorporan en ellas un sistema de ventilación mecánica que permite purificar el aire sin problemas. De ahí que, si optas por comprar un inmueble de esta tipología, puedas decir adiós a alergias, dolores de cabeza y otras dolencias causadas por una mala calidad del aire.

Te alejarás de ruidos

Si la calidad del aire es un componente importante para la salud de las personas, disfrutar del silencio y la tranquilidad, alejado de ruidos, resulta igual de capital. De hecho, actualmente la contaminación acústica es un factor relevante para los compradores de vivienda, pues cada vez se busca más la paz y la tranquilidad en los inmuebles residenciales.

Esta condición está garantizada en las viviendas pasivas, porque además de contar con un nivel óptimo de temperatura dentro de ellas, también se garantiza un aislamiento de carácter acústico. Lo mejor, con todo, es que este podrás disfrutar de este beneficio desde el momento en que entres a vivir en el inmueble, sin ningún coste adicional.

Adiós a los malos olores

En el mercado de las viviendas pasivas no hay dos sin tres. De este modo, al aislamiento acústico y al aislamiento térmico que caracterizan a estas viviendas debes sumar el aislamiento de carácter olfativo. Un rasgo que te permitirá dar esquinazo a los olores desagradables.

Ten en cuenta que son muchas las zonas en las que se ubican viviendas residenciales que tienen que soportar malos olores, ya estén sus focos de origen próximos a ellas o alejados. Por eso, independientemente de dónde se ubique la tuya, decantarte por una casa pasiva con este tipo de aislamiento te garantizará no tener que sufrir malos olores dentro de tu hogar, dejándote elegir cuál es el aroma que impregne su superficie.

Puedes acogerte a subvenciones

Las administraciones públicas, en sus distintos niveles, han planteado la posibilidad de subvencionar viviendas pasivas, dados los beneficios que plantean a los residentes y a la sociedad en general. Para optar a ellas, lo más importante es mantenerse informado en torno a las características de dichas subvenciones y a la posibilidad de cumplir los requisitos que imponen.

En este sentido, nunca está de más conocer tanto la regulación de los tres niveles administrativos, como las políticas de medio ambiente locales. De igual modo, puedes buscar ayuda visitando asociaciones de especializas en construcción sostenible y materiales ecológicos. Estos profesionales suelen aportar información actualizada sobre las opciones con las que las casas pasivas cuentan en cada zona para recibir algún tipo de subvención.

Más confort

Es frecuente que asociemos el término confortable a una vivienda. Pero no todas las casas ofrecen el mismo nivel de confort. Las viviendas pasivas pueden permitirse jactarse de ello, ya que cuentan con un nivel de comodidad más elevado que los inmuebles convencionales.

En él se aúnan la comodidad de la casa en términos de temperatura, humedad y ruido con el clima del entorno en el que se ubica la vivienda y sus habitantes. Por ello, las viviendas pasivas son una opción más que pertinente si eres un comprador que busca relax en su hogar, sin renunciar a servicios importantes, como el diseño o  la personalización del inmueble.

Individualidad

La personalización de las viviendas pasivas es una realidad, por lo que si te interesa comprar una tienes que saber que es posible que tu opción se individualice y adecúe a tus necesidades particulares. Estas posibilidades de modificación se concentran en la personalización de los espacios interiores, en la elección de los materiales sostenibles y en la determinación de los acabados exteriores.

Ello se debe a su proceso de elaboración y planificación previa, que requiere contar con unos equipos de arquitectura y construcción cualificados y formados en este tipo de edificaciones. Por eso, si te interesa hacerte con una casa pasiva, es importante que te rodees de profesionales formados en este tipo de arquitectura bioclimática.

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