Casas prefabricadas: aquí están todas las respuestas

Desde hace un tiempo, los españoles han apostado por las casas prefabricadas. El alto precio de la vivienda convencional y los nuevos estilos de vida que desarrollamos, pospandemia mediante, son dos de los motivos que explican esta tendencia. Si te estás planteando hacerte con una de estas singulares viviendas, aquí solventamos todas tus dudas.

¿Dónde la ubico?

Tener el terreno es el primer paso que tienes que dar para construir tu casa prefabricada. Por norma general, a la hora de elegir suelo tendrás que tener en cuenta varios aspectos: desde su ubicación, hasta su precio, pasando por sus características, la normativa de la zona en la que se encuentra y el tipo de suelo del que se trata. O mejor dicho: si se trata de suelo urbano, urbanizable o rústico.

Este último aspecto es determinante en el caso de las viviendas prefabricadas. Así, el suelo urbano está configurado por aquellas parcelas que disponen de los servicios necesarios y permisos necesarios para edificar en ellos. Son, por tanto, los que tendrás que buscar para llevar a cabo tu propósito de levantar allí una casa prefabricada.

No obstante, tanto los suelos urbanizables como los rústicos también te ofrecen la posibilidad. En el primer caso, se trata de un suelo que se destina a un futuro crecimiento urbano y que, por tanto, puede convertirse en terreno urbano si su propietario lleva a cabo los cambios pertinentes. En el segundo, las opciones son más limitadas, ya que solo podrás levantar una vivienda prefabricada en suelo rústico si esta es móvil y autosuficiente.

¿Cómo la planifico?

Toda casa prefabricada requiere de una planificación previa rigurosa. Es cierto que los plazos de ejecución de este tipo de proyectos son mucho más cortos que las viviendas tradicionales, dado que la gran parte de la puesta en marcha de este tipo de inmuebles se realiza en un taller bajo techo y a que se fabrican de forma industrializada.

Pero no es menos cierto que el proyecto de la vivienda debe contener todos los imprevistos que pueden retrasar las obras. Es ahí donde tienes que ser organizado y contar desde el minuto uno con las posibles complicaciones que pueden surgir durante su elaboración. Al tenerlas presentes, te será más fácil subsanarlas.

¿Qué incluyo en su proyecto?

Cada casa prefabricada es un mundo, por lo que no existe un proyecto estándar para ellas. Por eso, a la hora de valorar su proyecto, tienes obligatoriamente que incluir una serie de elementos. Entre los mismos, resulta importante que cuentes con la cimentación exacta, pues esta depende de un modelo a otro de vivienda prefabricada.

También tendrás que cuidar el grado de nivelación del terreno, lo que puede influir en la fabricación y elaboración de la vivienda. Pero, lo más importante, será la ubicación en la que se encuentre el inmueble, pues un mismo tipo de vivienda puede cumplir con la normativa de una comunidad autónoma y no con la de otra.

¿Qué material me conviene más?

La elección del material base de tu casa prefabricada dependerá de factores como el clima que tiene el lugar en el que se ubica y el presupuesto con el que cuentes para sacar adelante la idea. A día de hoy, estos son los principales materiales que los propietarios eligen para levantar sus viviendas prefabricadas:

  • Acero. Este material cuenta con puntos fuertes como su resistencia, y además favorece un proceso de edificación rápido y sencillo. Al ser ligero, no requiere de grandes esfuerzos para ser trasladado, lo que se traduce en un menor coste de obra. También permite personalizar, y mucho, la vivienda.
  • Hormigón. Es uno de los materiales más populares hoy en día. Entre sus ventajas destaca su alta resistencia, por lo que sus casas tienden a ser robustas. Sin embargo, presenta escasas posibilidades de personalización y déficit de aislamiento térmico.
  • Madera. Entre los pros de este material sobresalen su ligereza, lo que le hace fácil de transportar, además de su precio, que convierte las instalaciones en muy atractivas para el comprador. Entre sus déficits, te interesa saber que no es el material ideal para todos los climas, puesto que puede verse dañado en condiciones adversas.

¿Qué permisos necesito?

Las casas prefabricadas y las viviendas tradicionales no difieren en lo que a permisos se refiere. Por eso, tienes que tener muy en cuenta los requerimientos legales que necesita el inmueble antes de ser levantado, ya que tiene que cumplir con lo que le pida el Código Técnico de Edificación (CTE).

Por lo general, este documento pedirá trabajos como el proyecto básico y de ejecución, el estudio geotérmico de la vivienda, la solicitud de licencia en el consistorio y el pago de sus tasas, la dirección de obra, la solicitud de licencia de primera ocupación y la realización de las escrituras de propiedad. A su vez, no está de más que realices el alta de suministros en las empresas correspondientes.

Dentro de abanico de necesidades, los criterios que más te va a costar seguir son los relativos a los permisos y tu trato con la administración. Y es que, si bien hay localidades que agilizan este tipo de documentos, en otros casos su desarrollo afirmativo puede dilatarse en el tiempo, acabando con tu paciencia.

¿Cómo se transporta y monta?

Las características de las casas prefabricadas hacen que el sistema de transporte y montaje de las mismas no suponga grandes quebraderos de cabeza para sus propietarios. Hoy en día existe una demanda en auge de casas modulares, las cuales son fácilmente transportables, al poder ser desmontables cada uno de esos módulos. Lo mismo puede suceder con bungalows o casas de madera de pequeñas dimensiones.

Lo mismo sucede con su montaje, cuyo periodo de tiempo varía, en función de cuáles sean los materiales que la componen. En este sentido, debes tener muy presente que tanto el servicio de transporte como el de montaje, en el caso de que se requiera este último, suelen correr a cargo de las empresas especializadas a las que hayas responsabilizado de la elaboración de la vivienda. Es por ello que tu preocupación en este aspecto se limita al hecho de que se cumplan o no los plazos pactados.

¿Cuánto me va a costar?

Hoy en día existen casas prefabricadas para todos los bolsillos. No obstante, existen una serie de elementos que condicionan este valor, muchos de los cuales son comunes a las viviendas tradicionales. Entre los mismos destaca su superficie, pues no te va a costar lo mismo una vivienda prefabricada de 35 metros cuadrados que una de 100.

Lo mismo sucede con los materiales que constituyan la base de su construcción, así como los acabados que decidas agregar en el inmueble, ya que a mayor número de incorporación de estos, más va a subir el valor final de la vivienda. Otros condicionantes del precio final que debas desembolsar por tu casa prefabricada están relacionados con su grado de eficiencia energética, puesto que a mayor inversión en este ámbito, mayor coste inicial realizarás; y las obras que tengas que acometer en la parcela para adaptarla al futuro inmueble.

¿Y si la quiero totalmente personalizada?

Una de las principales ventajas con las que cuentan las viviendas prefabricadas es su alto grado de adaptabilidad. Es decir, como futuro propietario de una de ellas debes ser consciente de que este tipo de inmuebles te permiten personalizarlos al máximo.

Si tu caso es este, y buscas un diseño único, son numerosas las empresas especializadas que te ofrecen este servicio. Para ello, tienes que llevar a cabo tu propuesta y que ellos te valoren su viabilidad o no, porque en muchas ocasiones nosotros, como futuros propietarios, tenemos en mente una serie de características para nuestro inmueble y la realidad es otra, mucho más limitante, ya sea por cuestiones climáticas o por la configuración del terreno.

No obstante, también tienes que tener claro que si bien las viviendas prefabricadas son muy adaptables, no menos cierto es que a mayor grado de personalización del inmueble, mayor precio final deberás desembolsar por él. De ti depende hasta qué punto estás dispuesto a gastar en este tipo de viviendas.

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