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Cómo ahorrar para comprar una vivienda


¿A veces piensas que tienes un agujero en la mano que impide que ahorres para la compra de una vivienda? No eres el único. La buena noticia es que, aunque no lo creas, conseguir el ahorro previo para comprar una casa es algo totalmente factible. Solo necesitas llevar a cabo las estrategias adecuadas.

Una vez sepas si estás listo para comprar una casa, estos consejos te ayudarán a descubrir cómo ahorrar lo suficiente para dar la señal de tu futuro hogar o cubrir la parte que no financia el banco. De esta manera, tendrás el camino más despejado para alcanzar tu objetivo. Y recuerda: ¡No hay nada imposible!

¿Cuánto vale la casa que quieres comprar?

Es importante que fijes la cantidad máxima que estarías dispuesto a pagar por tu futura vivienda, ya que ese valor va a determinar el nivel de ahorro previo que necesitarás para realizar la operación. En este sentido, debes tener en cuenta que las entidades financieras no suelen ofrecer hipotecas por encima del 80% del valor de tasación de la vivienda, lo que te allana el camino para determinar el ahorro que has de alcanzar.

También tienes que calcular cuánto va a representar el pago mensual de tu hipoteca dentro del cómputo global de tus ingresos. Existen calculadoras estupendas que te ayudarán a averiguarlo rápidamente. En cualquier caso, para que tus finanzas sean sanas y no tengas problemas, este gasto no debería suponer más del 35% del total de lo que se ganes cada mes.

No te olvides de los gastos extra

Cuando te decidas a ahorrar para comprar una vivienda tienes que recordar que existen dos partidas de gastos clave: los iniciales y los extra. Así, en tu calculadora de ahorro previo debes incluir los que configuran el primer grupo, que representan alrededor del 20% del precio del inmueble por el que nos hemos decantado: la entrada de la vivienda de obra nueva que te pide el promotor o la parte no financiada por el banco.

Los gastos extra suponen un 10% adicional. Entre los mismos destacan la tasación del inmueble, los costes notariales, los impuestos y el alta de la vivienda y de su dueño en el Registro de la Propiedad.

Un calendario para motivarte

Quizá te parezca una tontería, pero visualizar cada día de ahorro y ver cómo avanzas resulta muy motivador. Hazte con un calendario y marca en él la fecha que represente el momento en el que habrás alcanzado tu propósito de ahorro previo para comprar una vivienda. Esa pequeña acción te estimulará para que empieces a ahorrar y lo sigas haciendo a lo largo del tiempo.

Para fijar ese momento, es crucial que analices tanto tus ingresos actuales como tus gastos regulares, para posteriormente calcular el porcentaje de lo que podrías ir acumulando en tu cuenta cada mes. Si divides esa cifra por tu objetivo de ahorro obtendrás el número de meses que restan para lograr la cifra que te habías marcado. En el caso de que el número resultante sea muy superior al esperado, márcate un objetivo de ahorro mayor.

No pierdas de vista tus gastos

Si no lo hacías antes, ahora es el momento óptimo para que fabriques tu propio presupuesto y empieces a llevar a cabo un control de tus gastos. Esta decisión te va a quitar tiempo, pero es un paso muy necesario porque una vez que sepas a dónde van a parar tus ingresos y qué haces con el dinero que ganas, te va a resultar muy fácil recortar en según que cosas.

Piensa en la cantidad de gastos hormiga que merman tu capacidad de ahorro, o cómo podrías gastar menos en transporte, vivienda o alimentación, que son los tres grandes bloques a donde se va el grueso de lo ingresas.

Díselo a los que más quieras

Mucha gente mantiene en secreto aquellos propósitos que tienen que ver con el ámbito financiero, pero existen buenos argumentos para que compartas tu meta de ahorro con amigos y familiares, especialmente si esta tiene que ver con la compra de una vivienda.

Si tus padres, hermanos o amigos conocen este objetivo, es muy probable que quieran ayudarte a alcanzarlo. No hace falta que, para ello, se conviertan en socios de tu aventura. Basta con que lleven a cabo pequeñas contribuciones para agrandar tu masa de ahorro.

Piensa en los regalos que te hacen para tu cumpleaños o fiestas. ¿Por qué no canjearlos por dinero que te acerquen a tu meta de ahorrar para comprar una vivienda? Igualmente, seguro que personas de tu entorno que ya sean propietarias pueden darte algún consejos valioso. ¡No lo desaproveches!

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