Cómo distribuir una vivienda diáfana para que sea funcional

Es una tendencia al alza en diseño y decoración de interiores aunque, el open concept como se le conoce en el argot más profesional, lleva tiempo conquistando hogares de medio mundo. La integración de espacios es una práctica asociada a viviendas pequeñas en las que cada centímetro es crucial para garantizar el confort y funcionalidad. Sin embargo, cada vez son más los que apuestan por este tipo de diseños por una mera cuestión estética o por una combinación de ambas.

Sea cual sea la razón que invite a eliminar las paredes, lo cierto es que hay que tener claras algunas recomendaciones para que el resultado cumpla con las expectativas marcadas. A continuación, te invitamos a conocer algunas claves para saber cómo distribuir una vivienda diáfana para que sea funcional.

Antes de empezar, diseña el espacio

Parece una obviedad, pero lo cierto es que, en ocasiones, la emoción por decorar un nuevo hogar o la urgencia de habitarlo pueden llevar a cometer fallos en el diseño de los interiores. Por eso, antes de empezar a comprar muebles o enseres varios es importante saber cuál es el espacio del que dispones y cómo quieres organizarlo.

Lo ideal es tomar medidas y hacer un croquis a escala de la vivienda. Solo así podrás hacerte una idea de si ese sofá con chaiselongue que te ha enamorado tiene cabida dentro de tu apartamento o, por el contrario, es mejor decantarse por un dos piezas más funcional. Y no solo eso. También te permitirá ver sobre plano qué espacio puedes dedicar a cada ambiente y, a partir de ahí, pensar en su decoración.

El salón, un pieza clave

Los diseños de planta abierta permiten comunicar todas las estancias de manera que la luz recorra libremente el espacio y la ausencia de paredes propicie una mayor sensación de amplitud espacial. Sin embargo, el salón suele emplazarse en la zona con mayor luz natural, avalando así su carácter de espacio estancial y reforzando la funcionalidad de la vivienda.

A la hora de distribuir el mobiliario, eso sí, conviene no entorpecer el paso de la luz. De este modo, estanterías, sofás o sillones no deben estar próximos a las ventanas o puertas acristaladas para evitar que mermen la iluminación natural que, ante la ausencia de paredes, también alcanzará a otros puntos de la vivienda.

Atención en la cocina

Las cocinas abiertas llevan tiempo colándose en multitud de hogares, sobre todo, desde que este espacio de la casa dejó de ser un mero escenario de trabajo para convertirse en punto de encuentro en muchas viviendas. Con el fin de resolver cómo distribuir una vivienda diáfana para que sea funcional diremos que, a diferencia del salón, esta puede quedar relegada a una zona más oscura (si hablamos de luz natural).

También es importante tener en cuenta que la ausencia de paredes puede suponer un hándicap para el confort interior. Elegir electrodomésticos silenciosos o, incluso, sacar la lavadora a la terraza o colocarla en el baño -una de las habitaciones en las que, incluso en una vivienda diáfana suelen colocarse puertas- puede reducir el nivel de ruido.

El comedor como elemento vertebrador

Si la cocina es un espacio para la elaboración de alimentos y el salón el escenario para terminar de reposar la comida, el comedor puede jugar un papel clave como vertebrador de ambientes. Lo ideal es ubicarlo entre ambos escenarios de modo que la zona estancial no vea mermada la tranquilidad por el uso de la cocina.

Las fórmulas, en cualquier caso, son muy variadas: desde cocinas abiertas con isla que incluya una zona de comedor hasta diseños lineales con comedor independiente, pasando por penínsulas, cocinas con mostrador…

Delimita sin paredes

Aunque distribuir una vivienda sin muros supone renunciar a las paredes como elemento divisor, lo cierto es que no hay por qué renunciar a delimitar ambientes. De hecho, hacerlo es una manera de imprimirles personalidad sin mermar un ápice su carácter práctico.

Emplear diferentes revestimientos para suelos y paredes, cambiar el color de los muros en función de las estancias a las que respondan o, sencillamente, servirse de los muebles o elementos estructurales -tales como columnas o arcos- para distinguir los usos es una manera perfecta conseguir una distribución clara y funcional.

La iluminación como aliada

Ya hemos dicho que la luz es un factor a tener presente a la hora de resolver cómo distribuir una vivienda diáfana. Pero más allá de la luz natural es importante dotar a cada uno de los escenarios de una correcta iluminación artificial. En la zona de cocina, por ejemplo, no solo es necesario contar con puntos de luz suficientes, sino iluminar correctamente el área de trabajo o, incluso, el interior de los muebles.

En el caso del salón, el comedor o el dormitorio, por ejemplo, no solo hay que pensar en la funcionalidad sino también en la estética ya que una correcta iluminación es clave para crear una atmósfera acogedora y cálida.

Apuesta por la armonía y el orden

Cocina, salón y comedor suelen ser los escenarios integrados en viviendas diáfanas aunque el dormitorio también puede prescindir de las paredes tradicionales y optar por emplear estanterías o paredes de cristal para garantizar cierta intimidad. Con independencia de cuántos de los espacios queden integrados, mantener el equilibrio estético y el orden ayudarán, no solo a impulsar la funcionalidad de la vivienda sino también su atractivo.

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