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¿Cómo influye el teletrabajo en la vivienda?

Este traslado de las oficinas a los hogares ha obligado a que muchas personas hayan tenido que adaptar sus viviendas, habilitando espacios específicos para desarrollar su trabajo. De igual modo, no son pocos los que se han planteado cambiar la ubicación de su residencia, ya sea de manera temporal o definitiva, con el fin de disfrutar de más espacio y calidad de vida. Muchos se preguntan cómo influye el teletrabajo en la vivienda, y si el empleo desde casa está cambiando nuestras preferencias.

cómo influye el teletrabajo en la vivienda

En 2019 el número de personas que teletrabajaban en España apenas alcanzaba el 5% del total de la población ocupada, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta situación, a raíz de los confinamientos que están teniendo lugar como consecuencia de la pandemia del coronavirus, ha dado un giro de 180 grados, pues a tenor de las cifras que maneja Manel Fernández, profesor de la UOC y especialista en bienestar en el trabajo, actualmente en nuestro país la cifra de personas que ejercen su actividad profesional desde casa se ha multiplicado por siete.

Una de las principales respuestas a cómo influye el teletrabajo en la vivienda es que se ha obligado a los hogares a contar con más espacio. Hay mayor libertad a la hora de ubicar una residencia

El incremento del número de personas que trabajan desde sus hogares es uno de los motivos que explican el interés, creciente en España, por alejarse del centro de las ciudades y vivir en zonas del extrarradio o directamente en poblaciones rurales. Así lo expone Lola Alcover, secretaria del Consejo General de los Colegios Oficiales de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de España, quien explica que la posibilidad de que las personas puedan desarrollar parte de su actividad desde su casa influye tanto en las dimensiones de la vivienda en la que se decantan por residir como en su emplazamiento.

De un lado, esta experta argumenta que “el espacio que se dedica para trabajar en la vivienda se destina a largo plazo”, por lo que se trata de una de las razones por las que muchos hogares se están inclinando por cambiar de residencia, “a la búsqueda de espacio extra, ya sea de una habitación más o de más metros en el salón”. Asimismo, indica que el teletrabajo también está motivando que los clientes “busquen zonas con poca densidad de población y alta calidad de vida”, si bien estas deben estar bien comunicadas con los hasta ahora principales núcleos físicos de trabajo, además de “contar con los servicios e infraestructuras que requiere la nueva situación”.

La tendencia a buscar opciones residenciales fuera de las ciudades no significa que se esté produciendo un éxodo urbano. Lo que sí se está favoreciendo es el régimen de corresidencia

En España se está empezando a notar una tendencia basada en la búsqueda de opciones residenciales fuera de las ciudades. Sin embargo, para César Hernández, director de Análisis de Mercado y explotación BDI de Sociedad de Tasación (ST), el volumen de movimientos reales que se está registrando “no es tan significativo como para llamarlo éxodo urbano”. De hecho, desde esta organización apuntan a que “en la mayoría de los casos se trata solo de cambios en el lugar de empadronamiento”, al tener los beneficiados en propiedad previamente una segunda vivienda en un núcleo de menores dimensiones.

Hernández subraya que tanto las medidas preventivas y correctoras que se han adoptado ante la situación sanitaria, como el auge del teletrabajo, “están posibilitando” que se acentúe el régimen de corresidencia en nuestro país. En concreto, este especialista defiende que “antes ya existía cierta demanda para la segunda vivienda en pueblos y zonas rurales”, y que lo que ha motivado la situación actual es que aquellos que ya poseen un segundo inmueble en propiedad “ya no lo vean como una segunda residencia, sino como una solución residencial alternativa”. “Hay gente que se está planteando pasar medio año en un sitio y medio año en otro. Se están dando cuenta de que se puede vivir con una calidad y unos costes mucho menores que en las grandes ciudades, y que el trabajo ahora lo permite”, agrega.

La extensión del teletrabajo es una oportunidad para el mercado residencial de las zonas rurales y las provincias con volúmenes de población bajos, ya que la ubicación ya no reina en el mercado

Los expertos consultados coinciden en señalar que el teletrabajo en España ha llegado para quedarse. No obstante, Fernández se pregunta por la política que aplicarán las empresas de nuestro país, pues reconoce que, si bien “muchas necesitan la presencia física de sus empleados en la oficina”, otras tantas están empezando a implantar este sistema “con diferentes fórmulas”. En esta línea, este docente agrega que algunas han confirmado que este método de trabajo se extenderá entre ellas “de manera indefinida”.

Entre los efectos que genera este sistema en el sistema económico destaca un “cambio radical del mercado”, que será apoyado por el sector financiero “porque es rentable”. Así lo defiende Hernández, para quien el trabajar en remoto se configurará “como una oportunidad muy atractiva para zonas rurales o provincias con volúmenes de población y condiciones de infraestructura poco favorables para atraer talento”. De igual modo, desde Sociedad de Tasación insisten en que en el futuro “se mirará menos la adquisición de una casa cerca del lugar de trabajo”, ya que a este se acudirá “apenas un par de días a la semana”.

Asimismo, Alcover apunta que el auge del teletrabajo facilita que España, por su clima y otras ventajas, “atraiga a personas de todo el mundo”. Así, para esta especialista nuestro país cuenta con diversas zonas con acceso a aeropuerto, autovía y buena conexión a Internet, lo que hace que generen “muchos puntos a favor para convertirse en foco de atracción de trabajadores”.

El teletrabajo también ha cambiado el mercado del alquiler. Cada vez hay más teletrabajadores que apuestan por el arrendamiento de larga estancia en zonas rurales

Por otro lado, el teletrabajo también está motivando un aumento de los alquileres vacacionales y, en concreto, de las reservas de alojamientos rurales de larga estancia. En este sentido, Aroa Salazar, responsable de comunicación de clubrural.com, rechaza que se trate de viajes de negocio o de desplazamientos laborales, y aclara que se trata de “gente que busca un lugar tranquilo y apartado para trabajar”. En este sentido, hace hincapié en que estos clientes son personas “independientes económicamente, que viven solos o en pareja y cuyo empleo les permite trabajar desde cualquier lugar”, bien porque son autónomos, bien porque no presencia física no es requerida en la empresa para desempeñar su labor.

En cuanto a los argumentos que desde esta plataforma encuentran para justificar el cambio, además de los beneficios que inexorablemente van unidos a este tipo de iniciativas, “como evitar el estrés y apostar por la seguridad”, destaca la posibilidad que los clientes tienen de ahorrar dinero. Así, Salazar declara que, si se compara el precio del alquiler en las grandes ciudades con los alojamientos rurales, “la diferencia se nota” a favor de los alquileres rurales.

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