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¿De verdad tendremos hipotecas más baratas ahora que el BCE baja los tipos de interés?

Tanto si has firmado ya una hipoteca como si estás pensando en hacerlo, es muy probable que hayas leído, escuchado o, simplemente, te hayan comentado que el Banco Central Europeo (BCE) ha decidido bajar los tipos de interés. Aunque la diferencia tampoco es para tirar cohetes -apenas un 0,25% pasando del 4,5% al 4,25%-, supone un alivio de la presión hipotecaria presente y podría traducirse también en mejores condiciones en los próximos meses.

Para la presidenta de la institución, Christine Lagarde, la decisión es solo una consecuencia de los datos, una interpretación que deja claro que el BCE apuesta por la prudencia. La intención no es otra que mantener la inflación bajo control y llevarla al 2%, un objetivo que pretenden alcanzar en 2025. Como su homóloga europea, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, prefiere no adelantar acontecimientos y, aunque considera que es el «momento adecuado» para el recorte, prefiere analizar los datos «reunión a reunión».

¿Por qué suben y bajan los tipos de interés del BCE?

El BCE utiliza los tipos de interés como una herramienta clave para controlar la inflación, que no es otra cosa que el aumento generalizado de los precios de bienes y servicios en una economía durante un período de tiempo. Una inflación moderada es normal, pero si es demasiado alta, puede disminuir el poder adquisitivo de los consumidores. Para influir en el coste del dinero, la institución utiliza distintos tipos de interés, que afectan a las operaciones principales de financiación, los depósitos, etc.

Cuando el BCE sube los tipos de interés, los préstamos se vuelven más caros. Esto desincentiva el gasto y la inversión por parte de empresas y consumidores, lo que puede enfriar la economía y reducir la presión inflacionaria. Esa menor demanda de bienes y servicios suele ir acompañada de una moderación de los precios. Si, por el contrario, lo que se persigue es estimular la economía, se aplican bajadas en los tipos de interés.

Las subidas y bajadas de los tipos de interés tienen un efecto en la financiación de los consumidores y eso incluye a las hipotecas. Cuando el BCE ‘mueve ficha’, el coste del dinero para los bancos también cambia, lo que se refleja en el Euríbor. Un aumento de los tipos del BCE supone, generalmente, un incremento del Euríbor y lo mismo a la inversa. Dicho de otro modo, las decisiones de la institución económica europea influyen en el tipo de interés al que las entidades financieras de la zona euro se prestan dinero entre sí a corto plazo y ese efecto en cadena sobre el Euríbor se traslada a los tipos de interés de las hipotecas.

¿Se avecina un cambio de ciclo hipotecario?

Está claro que existe una relación directa entre tipos de interés del BCE y Euríbor, pero la pregunta que muchos se hacen es si tendremos hipotecas más baratas ahora que bajan. Los máximos representantes del propio BCE y el Banco de España no aclaran demasiado al respecto. Sin embargo, algunos analistas interpretan la medida como un punto de inflexión, un cambio de ciclo. Aunque también los hay que se alinean con Lagarde y Hernández de Cos mostrándose más cautelosos e interpretando la bajada como un ‘impasse‘ con tendencia a la baja.

En lo que sí coinciden unos y otros es en que la inflación del verano será clave para mantener la senda de los recortes o adoptar otras decisiones. También hay unanimidad en el hecho de que los hipotecados que tengan préstamos hipotecarios a tipo variable notarán un alivio en sus próximas cuotas.

Lo que nadie se atreve a vaticinar es cuándo trasladarán las entidades estas bajadas y expectativas a su oferta comercial, pero todo hace indicar que no será antes de que pase el verano. A partir de ahí, la mayoría de los expertos vaticinan un triunfo de la fórmula mixta, hipotecas que ofrecen tipos fijos de arranque más competitivos que una hipoteca fija pura y, luego, pasan a ser un hipoteca variable.

Lo veremos después del verano

Al margen de las decisiones del BCE, los bancos son soberanos y las bajadas de tipos de interés no siempre se producen de manera automática o inmediata. Otros factores a tener en cuenta son:

  • Diferenciales y comisiones: Aunque el Euríbor baje, los bancos pueden ajustar los diferenciales, que es el margen que añaden al índice de referencia, así como las comisiones, para mantener su rentabilidad. Esto podría mitigar el efecto de una bajada del Euríbor sobre las cuotas hipotecarias.
  • Condiciones del mercado: La oferta y la demanda de crédito también influyen en los tipos de interés de las hipotecas. Si la demanda de crédito es alta, los bancos pueden no trasladar completamente la bajada de los tipos del BCE a los consumidores.
  • Situación económica y solvencia: Los bancos también consideran el riesgo asociado a los préstamos. En períodos de incertidumbre económica, los bancos pueden ser más cautelosos y mantener tipos más altos para compensar el mayor riesgo.

Aunque muchos analistas creen que la decisión del BCE abre una nueva senda de recortes en los tipos de interés, también coinciden en que hay que ser cautos y esperar, al menos hasta después del verano, para empezar a vislumbrar los efectos reales sobre las hipotecas.

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