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El papel del notario en la fase precontractual del préstamo hipotecario

Enrique Montoliu
notario de Castellón.

Si está pensando en comprar una vivienda y necesita solicitar un préstamo hipotecario a su entidad financiera, debe saber que desde el 17 de junio está en vigor una ley nueva, la denominada Ley sobre Contratos de Crédito Inmobiliario, que implica una serie de novedades dirigidas a garantizar la transparencia y mejor comprensión de dichos contratos.

A nadie se le escapa que los últimos tiempos han sido algo convulsos en cuanto a préstamos hipotecarios. El legislador, tomando nota de ello, ha reforzado las medidas para controlar y comprobar la transparencia de estos créditos en la fase precontractual, y ha confiado dicha tarea en nosotros, los notarios, lo que supone un reconocimiento del servicio que prestamos.

Así pues, entre todas las nuevas medidas, y a grandes rasgos, destaca el derecho irrenunciable que tiene el futuro comprador a recibir asesoramiento imparcial y gratuito del notario que autorizará su préstamo. Es necesario aquí realizar una aclaración. El prestatario –y cualquier persona que precise nuestros servicios- siempre ha tenido, tiene y tendrá derecho a recibir este asesoramiento del notario que elija. Eso no ha cambiado.

Sin embargo, a partir de ahora y para los préstamos hipotecarios sobre viviendas, en la fase previa a la autorización y firma de la escritura pública, no es solo un derecho sino también un deber. El cliente debe elegir notario y acudir a su notaría solo, sin que le acompañe nadie de la entidad financiera, para que le explique toda la documentación del préstamo y pueda hacerle todas las preguntas que considere. Si no acude, el notario no podrá autorizar la escritura, y, por tanto, no se materializará el préstamo. Además, el cliente es quien elige notario, no la entidad financiera y tiene derecho a escoger libremente entre los casi 3.000 notarios que hay en España.

¿Cómo funciona exactamente el proceso? En primer lugar, la entidad que le conceda el préstamo deberá haberle informado y entregado toda la documentación que exige la ley. También la pondrá a disposición del notario para que pueda fijar una cita y reunirse con él en los 10 días anteriores a la autorización y firma de la escritura pública del préstamo.

El cliente debe elegir notario y acudir a su notaría solo, sin que le acompañe nadie de la entidad financiera

El notario comprobará que ha recibido toda la documentación y que es correcta. Verificará que la entidad financiera le ha entregado la documentación exigible conforme al tipo de préstamo hipotecado que haya solicitado y que lo ha hecho en el plazo adecuado. Esto es: el proyecto de contrato del préstamo; la Ficha Europea de Información Normalizada (FEIN); la Ficha de Advertencias Estandarizadas (FIAE); la simulación de cuotas periódicas en diferentes escenarios de evolución de tipos de interés, un documento sobre los gastos asociados a la escritura pública del crédito y otro sobre las condiciones del seguro que en su caso se hubiese de contratar.

Después, en un encuentro presencial, el notario le explicará todas y cada una de las cláusulas del préstamo, responderá a sus dudas y le informará de los derechos y de las obligaciones que estás contrayendo. Con un pequeño test de comprensión, el notario se asegurará de que lo tiene todo claro.

De todo lo anterior, es decir, de que se le entregó la documentación, de que ha acudido al notario de su elección y de que ha sido asesorado e informado de forma individualizada del contenido de su contrato de préstamo con hipoteca, el notario dará fe en un documento notarial que recibe el nombre de acta precontractual. El acta será firmada por el prestatario y el notario, y se reseñará en la escritura pública del préstamo hipotecario y será prueba de que se ha cumplido el principio de transparencia que guía la nueva normativa.

Sin dicho documento no se podrá hacer efectivo el préstamo y, en ese caso, habrá que volver a iniciar los plazos hasta que se reúna con el notario, con lo cual, la operación se retrasará. El acta es gratuita y somos los notarios los que asumiremos su coste en beneficio de los ciudadanos.

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