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Pasar de inquilino a propietario: estas pistas te dirán si ha llegado el momento

¿Cuánto tiempo llevas viviendo de alquiler? Es posible que, si echas la vista atrás, te des cuenta de que acumulas varios años como inquilino, quizá incluso en varios pisos diferentes. Pagar una renta cada mes sin que la casa que habites llegue a ser tuya es algo que, al principio, se acepta porque no queda más remedio. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, se convierte en un pensamiento al que no dejamos de dar vueltas porque hacemos nuestra la frase de que «alquilar es tirar el dinero». ¿Ha llegado el momento de pasar de inquilino a propietario?

Sin duda, convertirse en propietario sigue siendo el fin último dentro del mercado inmobiliario, y el alquiler se concibe como una etapa intermedia que posibilita el ahorro y nos prepara para la hipoteca el día de mañana. Pasar de inquilino a propietario no siempre es posible, pues factores como nuestra situación financiera o el lugar donde queremos comprar determinan enormemente el grado de dificultad de esta evolución natural. No obstante, existen pistas que nos indican que ha llegado el momento para hacerlo.

Pasar de inquilino a propietario: cuestión de prioridades

Nuestro estilo de vida es un termómetro perfecto para saber si la compra es una opción que nos conviene o no. Es posible que antes de comprar una casa tengamos en mente otros planes imprescindibles que queremos realizar a corto plazo.

Viajar, comprarnos un coche o ampliar nuestra formación son objetivos que requieren una inversión y que dilatan la compra. Igualmente, si tenemos un trabajo que requiere que nos mudemos cada cierto tiempo, quizá no compense limitar nuestras opciones de movilidad, y por tanto, el alquiler sigue siendo la respuesta más apropiada.

Querer tener familia es un argumento a favor

Igualmente, si por nuestra mente ya se ha cruzado la idea de tener una familia, la necesidad de una casa propia se intensifica, ya que lo más recomendable es que los niños acudan a un mismo colegio y no estén supeditados a las mudanzas.

Por otro lado, tenemos que hacer un ejercicio de reflexión y preguntarnos si tenemos claro dónde queremos instalarnos de forma definitiva. Si estamos a gusto en el barrio donde vivimos actualmente y somos capaces de proyectarnos allí en el futuro, entonces tendríamos que valorar de forma seria la posibilidad de comprar un piso con un precio que se adecúe a nuestra situación financiera.

Haciendo números para pasar de inquilino a propietario

El capítulo económico es un factor determinante en la mayoría de las ocasiones. Para comprar hace falta ahorro previo, concretamente, se impone disponer de al menos el 20% del precio de la vivienda, que es el porcentaje que los bancos no financian.

Además, habrá que tener algo más para cubrir los gastos adicionales a la transacción: notario, registro, impuestos… Si tienes una buena suma ahorrada y ningún frente en el que gastarlo en el horizonte, embarcarte en la compra empieza a tomar cuerpo. Ahora solo tendrás que encontrar una casa que no comprometa tu capacidad de endeudamiento.

Cuando el alquiler no permite ahorrar para pasar de inquilino a propietario

El problema que tienen muchas personas hoy en día es que los precios del alquiler son tan altos que resulta imposible ahorrar. Haciendo un gran esfuerzo es posible que se consiga apartar una cantidad, pero quizá esta sea tan ínfima que se prefiera destinarla a una recompensa inmediata, es decir, disfrutar y vivir al día.

Comprar una vivienda supone tomar conciencia y sacrificarse durante unos años para reunir el ahorro necesario, y no todo el mundo piensa a largo plazo y está dispuesto a pasar estrecheces.

No es cuestión de comprar a toda costa: piénsalo bien

La predisposición y la solvencia son importantes, pero también lo es la oferta disponible. Tomar el pulso al mercado echando un vistazo a portales inmobiliarios nos dará una idea de las características de los pisos en venta y el precio que se pide por ellos.

Si resulta que vivimos en alquiler en una casa estupenda, con una renta cómoda y que cumple todas nuestras necesidades y, a la hora de buscar una casa parecida en venta, nos llevamos una desilusión, habrá que esperar.  Si la cuota hipotecaria va a estar por encima de la renta de alquiler y, además, el inmueble no te convence del todo, quédate como estás.

La cuota hipoteca suele ser menor a la renta de alquiler

Sin embargo, suele pasar al revés. La hipoteca suele estar por debajo de la mensualidad de arrendamiento, lo que supone un respiro enorme. Es importante que te tomes en serio la búsqueda, suscribiéndote a alertas o acudiendo a varias agencias inmobiliarias.

Si surge esa oportunidad que estabas buscando, verás mucho más claro que ha llegado el momento de pasar de inquilino a propietario. Pero las ocasiones hay que salir a buscarlas y ser de los primeros en mostrar interés porque vuelan. Haz tus cuentas, pregúntate a ti mismo y bucea entre la oferta para dar el paso definitivo a la propiedad.

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