Con la llegada del calor, los hogares suelen disparar su consumo energético. Por eso, fomentar la eficiencia en una vivienda se convierte en una de las mejores decisiones para ahorrar dinero en las facturas, reducir el gasto energético y disfrutar de un mayor confort durante los meses de verano. La buena noticia es que no siempre hace falta realizar grandes inversiones. En muchos casos, se trata de pequeños cambios en los hábitos.
¿Cómo fomentar la eficiencia en una vivienda?
Para fomentar la eficiencia en una vivienda es recomendable utilizar bombillas LED, apagar los aparatos que no se estén usando, mantener la caldera en buen estado, elegir electrodomésticos eficientes y controlar la temperatura interior. Estas medidas ayudan a reducir el consumo energético, ahorrar dinero y mejorar el confort en verano.
Índice de contenidos
1. Cambia las bombillas por tecnología LED
Si hay una medida sencilla para fomentar la eficiencia en una vivienda, probablemente sea esta. Las bombillas LED consumen alrededor de un 22% menos que las antiguas bombillas de bajo consumo y hasta un 80% menos que las incandescentes tradicionales. Además, duran más años y generan menos calor, algo que también se agradece durante los meses de verano.
Lo interesante es que el ahorro no se limita a las estancias principales. Terrazas, jardines, pasillos o zonas exteriores donde la iluminación permanece encendida durante horas son espacios donde la diferencia se nota especialmente.
2. Vigila el consumo invisible de los aparatos electrónicos
Muchas viviendas consumen energía incluso cuando parece que todo está apagado. El llamado consumo fantasma procede de televisores, cargadores, consolas o pequeños electrodomésticos que permanecen en modo espera durante todo el día.
Puede parecer una cantidad insignificante, pero cuando se suman todos esos dispositivos y se calcula su consumo durante un año completo, el resultado es bastante menos anecdótico de lo que parece. Una regleta con interruptor o el simple gesto de desenchufar algunos aparatos puede ayudar a reducir ese gasto.
Algunos de los dispositivos que más habitualmente permanecen en stand by son televisores, consolas, microondas, equipos de sonido, cargadores de móviles y ordenadores, etc.
3. Para fomentar la eficiencia en una vivienda, revisa la caldera
La mayoría de personas se acuerda de la caldera cuando deja de funcionar. Sin embargo, el mejor momento para revisarla suele ser precisamente cuando no la necesitamos para la calefacción.
Un mantenimiento periódico ayuda a que el equipo funcione de forma más eficiente, reduzca consumos innecesarios y tenga una vida útil más larga. Además, detectar una avería en julio siempre resulta más cómodo que hacerlo durante una ola de frío en pleno invierno.
Recuerda que revisar la caldera regularmente:
- Mejora el rendimiento energético.
- Reduce el riesgo de averías.
- Disminuye el consumo de combustible.
- Aumenta la seguridad.
- Prolonga la vida útil del sistema.
4. Los electrodomésticos son clave para fomentar la eficiencia en una vivienda
Cuando toca sustituir un electrodoméstico, es fácil fijarse únicamente en el precio de compra. Sin embargo, lo que realmente determina si una elección es buena o mala es el coste acumulado durante los años que va a estar funcionando.
Un frigorífico eficiente puede permanecer encendido las veinticuatro horas consumiendo bastante menos energía que otro modelo más antiguo. Lo mismo ocurre con lavadoras, lavavajillas o aparatos de climatización.
Por eso merece la pena prestar atención a la etiqueta energética. Aunque el desembolso inicial pueda ser algo mayor, el ahorro suele compensarlo con el paso del tiempo.
5. Mantén una temperatura razonable en casa
Cada verano se repite la misma escena. Llegamos a casa con calor y la primera reacción es bajar el aire acondicionado al máximo. Sin embargo, poner el termostato a 19 grados no hará que la vivienda se enfríe antes, pero sí aumentará el consumo eléctrico.
Los especialistas recomiendan mantener una temperatura de entre 24 y 26 grados para lograr un equilibrio entre confort y eficiencia energética.
Además, existen pequeños hábitos que ayudan mucho a mantener el frescor interior:
- Ventilar durante las primeras horas de la mañana.
- Bajar persianas cuando el sol incide directamente.
- Utilizar toldos o cortinas térmicas.
- Evitar encender electrodomésticos que generen calor en las horas centrales del día.
