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Los cuidados de la schefflera

Las scheffleras figuran en la lista de especies pupurificadoras de los ambientes interiores de casas y oficinas. En las zonas más cálidas de España también se pueden cultivar al aire libre, en un sitio resguardado del sol fuerte. Disfrutan especialmente de los patios y porches luminosos, aunque deberás llevarlas a cubierto si bajan las temperaturas.

Cómo cuidar la schefflera

  • Luz: Sitúala en un lugar muy luminoso. A diferencia de otras plantas de interior, soporta incluso la luz directa del sol en las épocas más templadas del año o en las zonas de clima suave. La carencia de luz provoca la caída de las hojas  y la pérdida de la variegación.
  • Temperatura: Necesita un ambiente cálido (no menos de 15º e idealmente no más de 25º), recuerda que es de origen tropical. No le sientan bien las ráfagas de viento, sobre todo si es frío.
  • Humedad ambiental: Prefiere una atmósfera húmeda, pero tolera la sequedad ambiental. Agradecerá las pulverizaciones con agua (si es descalcificada, mejor) en los periodos de mayor sequedad.Schefflera en todo su esplendor
  • Riego: Demanda poco riego, especialmente en invierno o en las zonas de clima templado. Dale agua en dosis pequeñas, de modo que la tierra no permanezca húmeda más de dos días seguidos. Soporta razonablemente bien la falta de agua. El encharcamiento, por el contrario, le resulta muy perjudicial; por eso mismo es muy importante comprobar que el tiesto drene bien.
  • Limpieza del follaje: Una ducha fresca y fina de vez en cuando para limpiar las hojas del polvo acumulado es algo que la schefflera agradecerá. El follaje volverá a verse brillante y colorido.
  • Renovación del sustrato: Todos los años conviene sustituir los primeros cinco centímetros de tierra por sustrato nuevo. Y cada dos o tres años aproximadamente debe trasplantarse a una maceta un poco mayor; esta operación ha de hacerse al final del invierno.
  • Sustrato: Necesita un sustrato fértil, que no se apelmace y drene bien. El pH le resulta indiferente.
  • Abono: Durante el período de crecimiento apórtale cada 15 días un fertilizante para plantas verdes diluido en el agua de riego, y el resto del año una vez al mes. Si ves que en el follaje aparecen manchas secas interrumpe el abonado.Schefflera con gotas de agua
  • Poda: Admite muy bien los recortes, que puedes efectuar para darle forma o para controlar su crecimiento.
  • Multiplicación: Puedes obtener más ejemplares a partir de tu schefflera mediante esquejes semileñosos en primavera, o por acodo a inicios del verano.
  • Plagas: Si las condiciones de cultivo no son óptimas, puede ser atacadas por la cochinilla algodonosa o cerosa, los thrips, la araña roja y los pulgones, así como el hongo negrilla asociado a la melaza que segregan estos insectos. Mantente alerta y actúa al menor síntoma. Si controlas bien el riego le evitarás enfermedades por hongos del suelo.
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