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Los cuidados del caladio

Esta planta si se cultiva en el interior  exige un ambiente muy luminoso, pero fuera de los rayos del sol, que produce quemaduras en las hojas. Lo ideal es una temperatura constante en torno a los 20-21º, sin grandes oscilaciones entre el día y la noche.

Por debajo de los 15º empieza a sufrir, y dada su nula rusticidad (USDA 11, la más baja), puede morir si el termómetro baja de 5º. Tampoco soporta las corrientes de aire.

Consejos para cuidar caladios

Humedad ambiental: Necesita una atmósfera muy húmeda, que habrá que procurarle colocando cerca un humidificador. No se deben mojar las hojas del caladio ni utilizar abrillantador.

• Riego: Han de ser frecuentes y con agua tibia (preferiblemente libre de cal), pero evitando que se produzcan encharcamientos. Sus tubérculos son sensibles a la pudrición. Durante la época de crecimiento vegetativo no debe secarse el sustrato.

• Sustrato: Los caladios precisan una tierra fértil, ligeramente ácida (pH 5,5-6,5) y suelta para impedir el encharcamiento.

• Abono: En primavera y verano agradecerán un aporte de fertilizante líquido cada 15 días.

• Época de plantación: El mejor momento para plantar los caladios es al final del invierno, cuando salen del período de reposo.

Multiplicación: En febrero o marzo, dividiendo los pequeños tubérculos que se forman alrededor de los tubérculos maduros. Se colocan entre dos o tres por maceta, que habrá que llevar a un sitio cálido (entre 20º y 27º); deben iniciarse los riegos poco a poco.

• Plagas y enfermedades: Es sensible a los ataques de la araña roja (descubrirás sus leves telas en el envés de las hojas), cuya presencia se ve favorecida por los ambientes muy secos. Se debe controlar mediante un acaricida.

• Si se secan las hojas: Deben podarse al ras y disminuir los riegos. Al cabo de los meses surgirán hojas nuevas de los tubérculos.

Toxicidad: Los caladios son plantas venenosas para hombres y animales. La savia provoca irritación en la piel y las mucosas, y la ingestión produce en pocos minutos un edema en las vías respiratorias.

En las zonas más cálidas de España (Andalucía y Canarias) puede cultivarse en galerías y patios, siempre que se le procure humedad ambiental, o en un jardín, a la sombra, donde destacará por su color. Los tubérculos pueden dejarse en la tierra o extraerse cuando la temperatura baje de 18º y guardarse en un lugar oscuro y fresco hasta el momento de volver a plantarlos.

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