¿Quién paga la tasa de basuras en un alquiler: propietario o inquilino?

Firmar un contrato de alquiler es mucho más que encontrar un lugar que convertir en hogar durante, al menos, el tiempo que marque el documento. El acuerdo también es clave para determinar las condiciones en las que el propietario cede el uso y disfrute de la vivienda e, incluso, el reparto de ciertas obligaciones como el pago de los suministros o los tributos inherentes a la misma, como la tasa de basuras.

En este contexto, la tasa de basuras genera más dudas que residuos y es que, aunque recurrente, genera confusión entre propietarios e inquilinos. Los cambios en la normativa estatal han despertado preguntas sobre quién debe asumir este coste. ¿Es responsabilidad del propietario, por ser el dueño del inmueble, o del inquilino, por ser quien genera los residuos? La respuesta, a priori sencilla, está sujeta a distintos factores que conviene conocer para no cometer errores.

Contexto legal: ¿Qué dice la normativa?

Una de las razones tras la incertidumbre en torno a quién debe pagar la tasa de basura cuando hablamos de viviendas en alquiler tiene que ver con el cambio de la normativa. Hace ahora tres años, el ejecutivo aprobaba la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, una norma que establece que todos los municipios españoles con más de 5.000 habitantes deben aplicar una tasa para financiar la recogida, transporte y tratamiento de residuos sólidos urbanos. Tras el plazo de tres años dado a los ayuntamientos para ponerla en práctica, llegan las dudas.

Dilucidar si corresponde a propietarios o a inquilinos asumir su pago, lo cierto es que la medida busca incentivar la economía circular y alcanzar objetivos de reciclaje del 55% para 2025. Sin embargo, dado que la ley permite a cada ayuntamiento establecer los criterios de aplicación, existe una amplia variabilidad en los importes y métodos de cálculo, como el valor catastral, consumo de agua o número de empadronados. La horquilla, en cualquier caso, suele oscilar entre los 30 y los 120 euros anuales, con una media de 80 euros.

¿Quién debe pagar la tasa de basuras?

Hasta la entrada en vigor de la normativa, la tasa de basura estaba, en muchos casos, integrada en el Impuesto de Bienes Inmuebles o, lo que es lo mismo, su pago lo asumía el propietario de la vivienda. Sin embargo, la nueva norma obliga a separar la tasa de basura del IBI. En este punto, la Ley de Haciendas Locales es clave, ya que establece que, en el caso de la tasa de basuras, es el sujeto pasivo de la tasa quien resulta beneficiado del servicio de recogida de residuos sólidos urbanos, su tratamiento y eliminación. Por tanto, sería quien ocupa la vivienda, es decir, el inquilino.

Por su parte, la Ley de Arrendamientos Urbanos establece en su artículo 20 que para que el arrendador pueda repercutir al arrendatario los gastos generales del inmueble -incluidos tributos como la tasa de basuras-, debe pactarse expresamente en el contrato de alquiler y determinar el importe anual de dichos gastos a la fecha del contrato. Es decir, si el contrato de alquiler no especifica quién debe asumir la tasa de basuras, la obligación recae sobre el propietario. Si se pacta en el contrato que el inquilino debe pagarla, entonces será su responsabilidad.

La importancia del contrato de alquiler

Llegados a este punto y ante las suspicacias que el marco legal pueda despertar, lo cierto es que el contrato de alquiler es la pieza fundamental, ya que es en él donde deben aparecer recogidas todas y cada uno de los derechos y obligaciones de las partes, principalmente, cuando alguno de ellos pueda despertar dudas. El contrato debe incluir, específicamente, una cláusula que indique que el arrendatario asume el pago de la tasa de basuras, así como el importe anual de la misma. De este modo, se evitarán malentendidos y posibles conflictos entre las partes.

En caso de que el contrato ya esté firmado y no contemple esta cláusula, si el propietario exige el pago de la tasa de basuras podría considerarse ilegal. Del mismo modo, si aun estando firmado el inquilino se negara a pagarla, el casero podría considerar que se está incurriendo en incumplimiento de contrato y rescindir el mismo.

En definitiva, el pago de la tasa de basuras en un piso de alquiler depende de lo que se acuerde en el contrato de arrendamiento. En ausencia de una cláusula que indique que es el inquilino quien debe asumirla, será el propietario quien deba pagar la tasa.

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